Un jugador de la NBA, apartado de su equipo por comentarios antisemitas

El pívot de los Miami Heat, Meyers Leonard, ha sido apartado de la disciplina del equipo después de usar una palabra ofensiva para el colectivo judío.

Un jugador de la NBA, apartado de su equipo por comentarios antisemitas
Leer más
Leer más

Durante una retransmisión en directo a través de la plataforma Twitch, Meyers Leonard utilizó una expresión que en inglés se considera despectiva hacia la comunidad judía. Durante una partida de ‘Call of Duty’, se le escucha diciendo “Malditos cobardes, no me disparen, perras kike”.

El vídeo completo no fue subido al canal de Twitch del pívot de Miami Heat, pero el clip que se mueve por internet no deja dudas de que se trata de Leonard. Un comentario fuera de lugar por el que rápidamente se ha disculpado a través de su cuenta ofician en Instagram.

"Lamento profundamente haber usado un insulto antisemita durante una transmisión en vivo ayer", escribió Leonard en la publicación, añadiendo que desconocía el significado de la palabra en ese momento. "Mi ignorancia sobre su historia y lo ofensiva que es para la comunidad judía no es en absoluto una excusa y me equivoqué".

Por su parte, el equipo de Miami no ha tardado en dar una respuesta más que contundente al asunto. Los de Florida han lanzado un comunicado en el que expresan que la franquicia “condena el uso de cualquier tipo de discurso de odio” y que “oír [estas palabras] de un jugador de los Miami Heat es especialmente decepcionante y doloroso para todos los que trabajamos aquí”.

Han cerrado el comunicado con una medida tajante e irrevocable: “Meyers Leonard estará apartado del equipo indefinidamente”. Cabe destacar que tanto el propietario del equipo, Micky Arison, como el comisionado de la NBA, Adam Silver, son de familias con ascendencia judía.

No es la primera vez que se señala a Meyers Leonard desde diferentes colectivos. Durante la burbuja de cuarentena en Orlando del pasado verano, Leonard fue el único jugador de Heat que no se arrodilló al sonar el himno estadounidense, como sí hacían compañeros y staff técnico en protesta por el asesinato de George Floyd y en apoyo al movimiento Black Lives Matter.