Rodilla hinchada: una madre abre la herida de su hijo a pesar del consejo de los médicos

Tras una caída, la rodilla del pequeño Paul Franklin se hincha peligrosamente. Cuando se vuelve completamente negro, su madre se anima y abre la herida. Lo que descubre entonces la deja en estado de shock.

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Paul Franklin, de siete años, y su madre están pasando un día soleado en una playa californiana. De repente, mientras caminaba, el pequeño se cae y se pela la rodilla, algo que no es nada raro en sí mismo.

Pero cuando la herida crece hasta alcanzar el tamaño de una naranja en los días siguientes, la madre de Paul se pone nerviosa. Consulta a los médicos sobre lo que puede haber detrás.

La rodilla de un niño se vuelve negra tras una caída

Los médicos le dicen a la madre que no abra la gruesa ampolla de la rodilla de su hijo bajo ningún concepto. Pero... Las misteriosas hinchazones les dejan perplejos. Mientras tanto, la situación empeora. La rodilla de Paul es ahora no sólo gruesa, sino también negra.

Entonces su madre toma una decisión: en contra del consejo de los médicos, ¡abre la herida! La razón: cada vez es peor y ella no puede quedarse de brazos cruzados viendo como el dolor de su hijo crece día a día.

Pero lo que la madre saca de la herida les deja sin aliento. Sale a la luz un pequeño objeto redondo, que al principio los dos creen que es sólo una pequeña piedra. Pero al mirar más de cerca reconocen un pequeño animal.

Niño jugando en la playa  getty

Vista de terror: Babosa marina en la herida

No es una piedra lo que ha recuperado de la rodilla de su hijo, sino un caracol marino vivo. Estos animalitos son conocidos por ser especialmente resistentes y por adaptarse rápidamente a las cambiantes condiciones externas. Al parecer, esto también se aplica al interior del cuerpo humano. ¡Interesante!

Paul, en cambio, se toma toda la acción con mucha calma. Afortunadamente, no hubo necrosis. Incluso le parece genial que el caracol marino haya anidado dentro de él, como informa su madre. En cualquier caso, está más que contenta de que las misteriosas hinchazones hayan desaparecido por fin y de que no le haya pasado nada a su hijo.