VIH/SIDA: síntomas, contagio, prueba de VIH, tratamiento
VIH/SIDA: síntomas, contagio, prueba de VIH, tratamiento

VIH/SIDA: síntomas, contagio, prueba de VIH, tratamiento

El virus de la inmunodeficiencia humana, o VIH, es un virus responsable del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). ¿Cómo se transmite? ¿Y cómo tratarlo?

Definición: ¿qué es el VIH?

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es un virus que puede provocar la enfermedad conocida como síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)El VIH es un virus que ataca al sistema inmunitario, en otras palabras, a las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. Esto es por lo que a las personas con sida, simples infecciones benignas como una gripe o una bronquitis, pueden agravarse y volverse muy difíciles de tratar, pudiendo llegar hasta la muerte.

La diferencia entre el VIH y otros virus es que, por lo general, los virus son destruidos por el sistema inmunitario. Sin embargo, el VIH afecta directamente al sistema inmunitario y toma el control de las células T CD4. Estas células tienen la función de gestionar la respuesta inmunitaria cuando se presenta un virus. El VIH utiliza estas mismas células para extenderse, dañándolas y destruyéndolas.

Por lo tanto, el VIH ataca directamente al sistema inmunitario, cuyo objetivo es normalmente el de combatir los virus.

Hoy en día, el VIH sigue siendo un problema importante de salud pública. Más de 34 millones de personas han muerto desde su aparición en 1980.

VIH: contagio

El VIH se transmite únicamente a través de los fluidos corporales: la sangre, el esperma, las secreciones vaginales, así como la leche materna. Estos líquidos solo pueden transmitir el virus cuando están en contacto con una mucosa; es decir, una zona que puede dejarlo entrar en el organismo (mucosa bucal, uterina...). En otras palabras, ¡la piel no deja pasar el VIH!

Aunque el riesgo de transmisión a través de los besos, o por utilizar vasos o cubiertos con una persona contagiada no existe, el VIH se transmite muy a menudo durante las relaciones sexuales sin protección. Antes el virus se transmitía a través del intercambio de jeringuillas entre las personas que utilizaban drogas inyectables, pero este factor se ha reducido de manera considerable gracias a las medidas que tienen por objetivo distribuir jeringuillas estériles para evitar este tipo de intercambio.

VIH: síntomas

El cuadro clínico de infección por VIH evoluciona según las diferentes fases de la enfermedad. Al principio, se habla de la fase de infección primaria o de primera fase. Durante ésta, la persona infectada puede permanecer asintomática, o bien puede desarrollar los síntomas parecidos a los de la gripe o de la mononucleosis. Los síntomas, que pueden persistir de una semana a un mes y después desaparecer, son: fiebre, dolores de garganta, dolores de cabeza, enrojecimiento de la piel, gran fatiga, así como dolores musculares y articulares.

La segunda fase, o fase asintomática, es un período durante el cual la persona seropositiva no presenta síntomas, aunque el virus ataca al sistema inmunitario en silencio.

Por último, la tercera fase, o fase de SIDA, es una fase durante la cual aparecen los síntomas, ya que el sistema inmunitario se ve sobrepasado por el virus. Puede aparecer al cabo de 2 a 15 años después de la infección. Entonces los síntomas pueden volverse más frecuentes, persistentes y a veces crónicos. Estos incluyen, entre otros: fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso importante, hinchazón de los ganglios, diarreas persistentes, infecciones cutáneas, dificultades para respirar... Esta fase también provoca la aparición de ciertos cánceres o manifestaciones patológicas graves.

Prueba de VIH

La prueba de detección clásica del VIH se realiza a través de una muestra de sangre. Hay que contar seis semanas después de una exposición al riesgo antes de que el contagio sea detectable en la sangre. Por lo tanto, es inútil hacer esta prueba antes de este tiempo. De hecho, si se realiza demasiado pronto, puede dar negativo cuando la persona es portadora del virus. La obtención de los resultados se realiza a continuación entre tres semanas y un mes.

También existe una prueba de detección rápida a partir de una gota de sangre tomada de la yema de un dedo. Esto permite obtener un resultado fiable en unos minutos pero requiere un período de un mes a tres meses después de la exposición de riesgo.

VIH: Tratamiento

Hoy en día no existe ningún tratamiento que permita curar el SIDA. A pesar de la ausencia de una vacuna, existen tratamientos adaptados que permiten bloquear la multiplicación del VIH en el organismo y, de esta manera, mantener un sistema inmunitario operativo.

¿Avances prometedores sobre una vacuna contra el sida frenados por el CNRS?
Leer más
¿Avances prometedores sobre una vacuna contra el sida frenados por el CNRS?

Estos tratamientos se llaman triterapia y multiterapia, ya que combinan la acción de varias moléculas antiretrovirales. La triterapia consiste en la asociación de tres moléculas antiretrovirales que impiden la multiplicación del virus y permite aumentar el número de glóbulos blancos. Hay que tener en cuenta que los antiretrovirales pueden causar efectos secundarios indeseables a largo plazo, sobre todo diabetes o hipercolesterolemia en el 60% de los casos.

Escrito por Macarena Simal
Última modificación
Sin conexión
Verifique su configuración