El auténtico pueblo fantasma del oeste estadounidense
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El auténtico pueblo fantasma del oeste estadounidense

En Estados Unidos, la fiebre del oro sembró en su camino pequeños pueblos como Bodie. Construidos con la esperanza de encontrar un fragmento de metal precioso cerca de ellos, estos pueblos quedaron rápidamente desalojados cuando sus recursos desaparecieron y un nuevo rumor de riqueza se hizo eco a unos kilómetros de distancia.

Los ghost towns (pueblos fantasmas) son, por lo tanto, numerosos en el oeste estadounidense y Bodie es uno de los más grandes y mejor conservados. Situado a 2500 metros de altitud, entre los parques nacionales de Yosemite, del lago Tahoe y del Valle de la Muerte, el pueblo se encuentra en un pequeño valle en medio del desierto.

La historia comenzó en 1859, cuando un tal W.S.Bodey encontró oro en aquel lugar, lo cual provocó la llegada de numerosos prospectores. El metal precioso atrajo a tantas personas que en 1880 Bodie era el segundo pueblo más grande de California con 10 000 habitantes.

La calle principal tiene 2 kilómetros de largo y está bordeada por nada menos que 65 saloons destinados a cubrir las horas muertas de los mineros. Por supuesto, también había bancos para depositar su dinero, e imaginamos que la responsabilidad de estos no era moco de pavo, ya que los atracos a mano armada y los asesinatos debían de estar a la orden del día en este pueblo en el que los habitantes extrajeron entre 90 y 100 millones de dólares de las minas.

El descenso de Bodie se debió al agotamiento de los recursos de oro y también a los varios incendios que arrasaron las casas de madera. Sin embargo, aún estando medio destruida, Bodie mantuvo a sus habitantes durante gran parte del siglo XX. Actualmente queda en torno al 5% de los edificios de la época, los cuales mantienen los rangers. El pueblo se puede visitar y los turistas pueden recorrer las calles desiertas y el interior de las casas, que se encuentran en el mismo estado en el que las dejaron sus últimos habitantes.

Si estás de paso por el oeste estadounidense, el pueblo de Bodie es un lugar que te transportará a unos siglos atrás y que te sumergirá en la historia de la conquista de los Estados Unidos. Las mejores épocas para visitarlo son primavera, verano u otoño, ya que en invierno, su larga y sinuosa carretera suele estar cerrada a causa de las tormentas de nieve.

Escrito por Alejandra G.

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