Toxoplasmosis: qué es, embarazo, síntomas, prevención y tratamiento
Toxoplasmosis: qué es, embarazo, síntomas, prevención y tratamiento

Toxoplasmosis: qué es, embarazo, síntomas, prevención y tratamiento

La toxoplasmosis es una enfermedad transmitida por un parásito. Por lo general es trasmitida por los gatos y conlleva riesgos serios para las mujeres embarazadas.

Toxoplasmosis y su relación con los gatos

La toxoplasmosis es una enfermedad debida a la infección de un parásito, el protozoo Toxoplasma gondii. Muy a menudo benigna, por lo general es trasmitida a los humanos por medio de los animales domésticos, sobre todo por los gatos o por la ingestión de carne cruda. Se estima que un tercio de la población mundial está infectada.

La toxoplasmosis solo conlleva riesgos serios para el embarazo y para los pacientes que tengan un sistema inmunitario debilitado, como las personas que sufren SIDA o sigan un tratamiento de quimioterapia. Sin embargo, el reciente descubrimiento de que la enfermedad suprime el miedo instintivo de la rata hacia el gato empujaría a algunos investigadores a pensar que el Toxoplasma gondii podría estar relacionado en los humanos a ciertas enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia o la depresión.

Toxoplasmosis: síntomas

Desgraciadamente la toxoplasmosis no tiene síntomas. El sistema inmunológico impide que la enfermedad se manifieste. Sin embargo, algunas personas pueden sentir signos no específicos, similares a los de la gripe o a los de la mononucleosis. De manera general, podemos establecer como síntomas de la toxoplasmosis los siguientes: estado de fatiga, ganglios inflamados, dolores de cabeza… Estos síntomas disminuyen progresivamente con el tiempo.

Toxoplasmosis y embarazo

Sin embargo, la toxoplasmosis es peligrosa en caso de embarazo. Si no hay ningún riesgo para la mujer embarazada, la enfermedad puede ser trasmitida al feto y provocar secuelas importantes. Se considera que aproximadamente un niño de cada 1000 nace con una toxoplasmosis congénita.

Al principio del embarazo, se efectúa un examen serológico a partir de un análisis sanguíneo para determinar si ya se ha contraído con anterioridad la toxoplasmosis. En este caso, la mujer embarazada es inmune contra la enfermedad. En caso de un examen negativo, hay que efectuar un seguimiento mensual durante toda la duración del embarazo.

El riesgo de transmisión de toxoplasmosis es el más débil durante las primeras 16 semanas de embarazo (aproximadamente el 5%). Sin embargo, es durante este período cuando las consecuencias de infección son más graves: muerte in utero, malformaciones, trastornos psicomotrices… Pasada la semana 16, el riesgo de trasmisión es más elevado (90% hacia el final del embarazo) pero las repercusiones son mucho menos severas en el feto y, por lo general, se resumen en padecer pigmentaciones de la retina.

Toxoplasmosis: prevención y alimentos prohibidos

Para evitar contraer la toxoplasmosis, se recomienda a las mujeres embarazadas que tomen ciertas precauciones para no entrar en contacto con el parásito. En primer lugar, sobre todo no tocar  los excrementos de los gatos. Por lo tanto, hay que evitar ocuparse de cambiar la arena y de ponerse en contacto con la tierra, a menos que vayan equipadas con guantes. Por otro lado, la relación entre la toxoplasmosis y los perros no es directa; es decir, un perro puede contraer toxoplasmosis pero no contagiar a los humanos.

También hay que tomar medidas preventivas en cuanto a la comida. Se aconseja lavar cuidadosamente las frutas y verduras en contacto con el suelo. La enfermedad se puede transmitir por ingestión de carne cruda, por lo que hay que tener cuidado de cocinar bien la carne.

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Toxoplasmosis: tratamiento

En la mayoría de los casos, en las personas con sistemas inmunitarios normales la toxoplasmosis no necesita ningún tratamiento. Los medicamentos para tratar la infección se utilizan para tratar los casos más graves o para prevenir complicaciones en las personas en riesgo. Primetamina (también utilizada para tratar el paludismo), sulfadiazina y espiramicina son los principales medicamentos que se utilizan.

Las mujeres embarazadas infectadas por la toxoplasmosis por primera vez pueden recibir un tratamiento para reducir el riesgo de que el niño también se vea infectado. Pero aún no se conoce completamente su eficacia.

Escrito por Macarena Simal
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