Se tatúa la cara casi al completo y ahora nadie quiere darle un trabajo

Se tatúa la cara casi al completo y ahora nadie quiere darle un trabajo

Puk Kireka, expresidiario de 31 años, lleva el cuerpo tatuado y no consigue trabajo, por eso quiere que le subvencionen los estudios para convertirse en entrenador personal.

 

Puk Kireka formaba parte de una banda organizada de Nueva Zelanda, en la que estuvo durante más de diez años. Ahora quiere reinsertarse en la sociedad, pero tiene un problema de los gordos.

Kireka se hizo un tatuaje gigante que le ocupa más de media cara y se lee notorius que significa 'notable', y vaya si lo es. Pero en la mayoría de trabajos no lo aceptan.

Aunque se lo está currando: ha conseguido dejar atrás su adicción a las drogas y ahora juega a rugbi, entre otros deportes que le hacen sentirse bien.

Asegura que es una inspiración para otros que también están metidos en la mafia: "siempre seré un gánster, pero es importante demostrar que podemos tener un mejor estilo de vida."

Leer más
Esto es lo que le ocurre a un Ford Focus cuando lo estrellan a más de 190 km/h contra un muro

Su mujer quiere ayudarle y ha organizado una plataforma de crowdfundingen la que gente anónima apoya su causa para que pueda estudiar. ¿Lo conseguirá?

Leer más
Recibe lo mejor de Gentside todos los días en tu correo electrónico
Suscribirse
Sin conexión
Verifique su configuración