China concibe un "sol artificial" de una temperatura seis veces y media mayor que la del verdadero
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China concibe un "sol artificial" de una temperatura seis veces y media mayor que la del verdadero

EAST, el apodado "sol artificial" chino, es un ambicioso proyecto científico que se inició en 2006 y que acaba de alcanzar una temperatura récord: 100 millones de grados Celsius. Esta es seis veces y media mayor que la que reina en nuestra estrella, de 15 millones de grados Celsius. Una noticia que anuncia, sin duda, el futuro dominio del Santo Grial de la producción de energía: la fusión nuclear.

Poco menos de 15 millones de grados Celsius. Esa es la temperatura que reina en nuestra estrella, el Sol. Una atmósfera más bien asfixiante que, sin embargo, pasaría por un frigorífico si la comparamos con la -seis veces más elevada- que alcanza el que podríamos calificar como "sol artificial": 100 millones de grados Celsius. Canicular… ¡e incluso sofocante!

Este "sol artificial" llamado EAST (Experimental Advanced Superconducting Tokamak) es de origen chino. Científicos locales, respaldados por especialistas de todo el mundo, se pusieron manos a la obra en 2006 para crear este tokamak, un término ruso que designa una cámara de confinamiento magnético en la cual se genera un plasma. El objetivo de este tipo de instalación es llegar a controlar, algún día, el Santo Grial de la producción de energía: la fusión nuclear.

Como anunciaron hace poco, los científicos del Hefei Institutes of Physical Science of the Chinese Academy of Sciences (CASHIPS) y sus colegas se han acercado un poco más a su objetivo: han alcanzado un récord de temperatura de 100 millones de grados con un impulso de descarga de 100 segundos.

Una máquina muy potente

Para conseguirlo, han sido necesarios 10 megavatios de potencia eléctrica, la cantidad que pueden generar tres turbinas eólicas terrestres. Una energía colosal que los científicos han podido dominar gracias a un sabio control de las reacciones que tienen lugar en la instalación.

En este Tokamak chino, son los campos magnéticos inducidos por el desplazamiento del plasma inyectado en la cámara los que mantienen el movimiento. Como resultado, se produce una reacción bastante inestable, pero una temperatura mucho más elevada. Esta primicia mundial abre, por lo tanto, las puertas a lo que muchos consideran un modo de producción de energía limpia e inagotable: la fusión nuclear.

"Este es, sin duda, un gran paso para el programa de fusión nuclear de China y un importante desarrollo para todo el mundo", afirma en el ABC News Australia Matthew Hole, profesor asistente de la Australian National University. "El beneficio es simple, teniendo en cuenta que permite una producción [continua] de energía a gran escala, con cero emisiones de gas de efecto invernadero y ningún deshecho radiactivo de larga duración".

Escrito por Peris Martínez Irene
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