Salud: cuidado con las "superbacterias" al volver del extranjero

Según un nuevo estudio publicado el lunes 7 de junio, viajar al extranjero supondría un riesgo inesperado. Los turistas podrían volver regularmente con "superbacterias" resistentes a los antibióticos.

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Después de algo más de un año marcado por las restricciones relacionadas con la pandemia de Covid-19, muchos piensan aprovechar la reapertura gradual de las fronteras para ofrecerse una pequeña escapada veraniega al extranjero. Pero cuidado: el hecho de que ya haya recibido sus dos dosis de vacunas no significa que ese viaje esté exento de riesgos.

Eso es lo que tiende a demostrar un nuevo estudio publicado el lunes 7 de junio en la revista Genome Medicine, según el cual los turistas podrían regresar de ciertas regiones del mundo con "superbacterias"que se han vuelto resistentes a los medicamentos.

¿Corren peligro los viajes internacionales?

Al analizar las heces de 190 viajeros holandeses antes y después de visitar ciertas regiones de África o Asia, el grupo de investigadores estadounidenses y holandeses llegó a esta conclusión sobre los efectos de los viajes internacionales en las bacterias de nuestro estómago.

Estos análisis mostraron una "cantidad significativa" de genes resistentes a los antimicrobianos. Elementos que hacen ineficaces los tratamientos basados en los antibióticos más utilizados.

Además, un tercio de los participantes que viajaron al sudeste asiático tenía un gen resistente a un antibiótico conocido como "último recurso" para tratar infecciones como la neumonía o la meningitis.

Una evolución natural durante milenios

"Estos resultados muestran claramente que los viajes internacionales pueden propagar la resistencia a los antimicrobianos en todo el mundo", afirma Alaric D'Souza, investigador de la Universidad de Medicina de Washington en San Luis y coautor del estudio.

Una cifra para poner las cosas en perspectiva: sin la influencia de los flujos de población, las resistencias mencionadas anteriormente se desarrollan de forma natural, durante varios milenios. La aceleración del proceso también se debe, en particular, al aumento del uso de antibióticos por parte de los seres humanos.

"Es vital que abordemos la resistencia a los antimicrobianos en los países de bajos ingresos con altas tasas de resistencia y bajos presupuestos de salud pública", afirma Alaric D'Souza,

Cuyo estudio advierte que esta tendencia amenaza hasta 70 años de progreso en el tratamiento de las enfermedades infecciosas.

"Este enfoque internacional no sólo ayudará a los países en cuestión, sino que también puede beneficiar a otros al reducir la propagación internacional de genes resistentes", concluye.