¿Cómo manipular tu cerebro para perder peso?

Según dos neurobiólogos, engañar a su cerebro con un pequeño truco puede conducir a una pérdida de peso duradera.

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Las dietas, ¿una cosa del pasado? Según los trabajos de Sandra Aamodt y Michel Desmurget, las dietas radicales no son una solución milagrosa: peor aún, podrían favorecer el aumento de peso a largo plazo. Según ellos, la clave para adelgazar está en el cerebro.

Una gama de peso

Según Sandra Aamodt, es principalmente el cerebro el que controla nuestro peso. Más concretamente, el cerebro haría cualquier cosa para mantenernos dentro de un "rango de peso" establecido por nuestros genes. Este rango sería de unos 5 kg.

En su libro Why Diets Make Us Fat (Por qué las dietas nos hacen engordar), explica que cuando el peso cae por debajo de un determinado umbral, por ejemplo, debido a una reducción de la ingesta de calorías, se pone en marcha todo un proceso para volver a estar dentro de este rango de peso.

El metabolismo se ralentiza, la sensación de saciedad aumenta y ciertos gestos inconscientes de consumo de energía se reducen o incluso se eliminan. Lo contrario ocurriría cuando se produce un aumento repentino y continuado de la ingesta calórica.

Este "modo de supervivencia" es un vestigio de la vida de nuestros antepasados, que debían optimizar su gasto energético en períodos de necesidad y hambruna. Esto explicaría por qué la tasa de fracaso de las dietas se sitúa entre el 80% y el 98%.

Perder peso de forma gradual

Pero, ¿cómo se puede perder peso si el cerebro hace todo lo posible por impedirlo? Michel Desmurget tiene la solución: eludir este mecanismo haciendo creer al cerebro que no ha cambiado sus hábitos alimentarios.

El neurobiólogo, que afirma haber perdido 50 kg con este método, explica que se necesita paciencia para perder peso a largo plazo. En efecto, lo que él llama la "estrategia de los pequeños pasos" permite no precipitar al cerebro y evitar así que ponga en marcha el "modo de supervivencia" antes mencionado.

Lo explica el Huffington Post:

No intentes ejercer tu voluntad innecesariamente. El cerebro calcula rápidamente la relación esfuerzo/placer.Así que no hay que exagerar corriendo una media maratón al día o jurando por los batidos verdes: según los dos neurobiólogos, la dieta más eficaz no es la más restrictiva, sólo es la más larga.