Carrera contra el tiempo: pronto no se podrá determinar el origen de Coronavirus

Este investigador está seguro de que la búsqueda del origen del virus Corona sólo será posible durante un tiempo limitado. En su opinión, estamos a punto de perder la carrera contra el tiempo.

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En la revista The Conversation, un científico australiano explica por qué es cada vez más difícil determinar el origen del coronavirus.

Sin embargo, también menciona algunas prioridades de investigación que, en su opinión y en la de otros investigadores, deberían ser prioritarias para tener todavía una oportunidad en la búsqueda del origen y prepararse para futuras crisis sanitarias.

Los animales como desencadenantes

Dominic Dwyer, de la Universidad de Sydney, es uno de los expertos enviados por la OMS a Wuhan para buscar el origen de la pandemia. Según las pruebas que recogieron sobre el terreno, el virus tiene claramente un origen animal: es decir, se transmitió de un animal a un humano. Esto es también lo que dice el informe de la OMS.

Pero, ¿qué pasa con la sospecha de que una fuga de laboratorio también podría estar detrás de esto? Según los investigadores, esta opción

"no puede descartarse por completo", aunque sea "muy improbable".

Para Dominic Dwyer, ahora es urgente seguir las distintas prioridades de investigación. Considera especialmente importante rastrear la enfermedad en las comunidades en las que hay contacto con el ganado salvaje, investigar los anticuerpos específicos que tienen los enfermos de covid en las regiones en las que se registraron los primeros casos, y determinar los riesgos que plantean los posibles animales huéspedes.

Pero hay un problema crucial que afecta a las investigaciones...

Una carrera contra el tiempo

"El tiempo es un factor crítico en la viabilidad de algunos estudios", advierte Dominic Dwyer.

En declaraciones a The Conversation, explica que cuantos más días pasen, más difícil será determinar los anticuerpos que las personas infectadas han desarrollado antes de enero de 2019. Además, resulta difícil distinguir los anticuerpos de una infección natural y los de la vacunación.

Además, al principio de la crisis sanitaria se cerraron varias granjas de cría, a veces de forma arbitraria. Por tanto, cada vez es más complicado rastrear las explotaciones o los animales que podrían haber sido los desencadenantes de la crisis.

Además de las diferentes prioridades de investigación, Dominic Dwyer también señala la importancia de un "consenso internacional sobre los métodos de detección". Un consenso que, una vez más, requiere tiempo, que se nos está acabando.

"Por todo ello, no debemos perder el tiempo", advierte el experto.