Rubéola: síntomas, rubéola y embarazo, vacuna,  contagio y tratamiento

Rubéola: síntomas, rubéola y embarazo, vacuna, contagio y tratamiento

La rubéola es una enfermedad contagiosa que afecta principalmente a los niños. Su vacuna, a partir de ahora obligatoria, permite prevenir la mayoría de los casos. Su forma congénita (transmitida al feto por medio de las mujeres embarazadas) puede tener graves consecuencias.

Definición: rubéola en niños

La rubéola es una enfermedad contagiosa viral que ataca a las vías respiratorias y se manifiesta por unas rojeces características que aparecen primero en el rostro y después en las demás partes del cuerpo.

Los niños entre 5 y 9 años son los primeros en ser afectados por la rubéola. Por lo general es benigna, pero puede, en los casos de rubéola congénita, (transmitida al bebé por medio de la mujer embarazada) tener graves consecuencias.

La vacuna triple vírica obligatoria, sarampión, paperas, rubéola (SPR) ha permitido reducir considerablemente el número de enfermos. En cambio, 100.000 bebés se verían afectados cada año en los países en vías de desarrollo.

Síntomas: ¿cómo reconocer la rubéola en el embarazo?

Los primeros síntomas de la rubéola aparecen aproximadamente dos semanas después del contagio. A menudo son poco intensos y son similares a los del sarampión. Cerca del 50% de las personas infectadas por el virus no presentan ninguna manifestación de la enfermedad.

Entre los signos clínicos característicos de la rubéola adquirida se encuentran fiebre moderada, ganglios inflamados, dolores articulares, así como una erupción cutánea que empieza en el rostro y se propaga por todo el cuerpo.

La rubéola congénita puede provocar numerosas complicaciones. En los niños infectados a una edad precoz (en los tres primeros meses de embarazo), se puede desarrollar un síndrome de malformación. Puede provocar problemas de desarrollo, lesiones cerebrales, malformaciones cardíacas u oculares…

Causas y prevención: una vacuna contra el virus de la rubéola

La causa principal de la rubéola es el contagio a través del aire, por lo que es importante tomar ciertas precauciones, como medidas de higiene (lavarse las manos de manera regular y limpiar cualquier objeto potencialmente contaminado) y de aislamiento (poco eficaces, ya que las personas contagiadas a menudo son indetectables).

Sin embargo, estas medidas no son suficientes. Bien tolerada y gratuita, la triple vírica SPR, vacuna contra la rubéola (sarampión, paperas, rubéola) se ha vuelto casi automática en los bebés. Se aplica en dos inyecciones, por lo general una a los 12 meses y la otra entre los 16 y los 18 meses. A la larga, se prevé que la vacuna permita la eliminación virtual de la rubéola.

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Tratamiento: ¿cómo curar la rubéola?

No existe ningún tratamiento curativo de la rubéola. De hecho, ningún medicamento tiene efecto alguno sobre el virus. Por lo tanto, el tratamiento se limita únicamente a reducir los síntomas. De esta manera se podrán prescribir: los analgésicos para tratar la fiebre y los antibióticos en caso de sobreinfección bacteriana.

Por lo tanto, la mejor manera de luchar contra la rubéola sigue siendo la prevención.

Macarena Simal
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