Poliartritis reumatoide: síntomas, tratamiento, causas ¿de qué se trata?
Poliartritis reumatoide: síntomas, tratamiento, causas ¿de qué se trata?

Poliartritis reumatoide: síntomas, tratamiento, causas ¿de qué se trata?

La poliartritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a varias articulaciones. ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Y cuál es su tratamiento?

Poliartritis reumatoide: ¿de qué se trata?

La poliartritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica (artritis) que afecta a varias articulaciones. Es una enfermedad autoinmune, es decir, son las defensas inmunitarias (anticuerpos) las que atacan al organismo en lugar de defenderlo. La inflamación se produce en la sinovial, la membrana que rodea las articulaciones.

La poliartritis reumatoide afecta aproximadamente al 0,25% de la población, tres veces más a mujeres que a hombres. Suele aparecer a los cuarenta años. Con mayor frecuencia se trata de reumatismos inflamatorios crónicos.

Poliartritis reumatoide: síntomas

Los dolores articulares son los primeros signos de una poliartritis reumatoide. Son particularmente fuertes al final de la noche y pueden provocar un despertar nocturno que conduce a una fuerte fatiga. Vienen acompañados por una rigidez matinal que persiste al menos 30 minutos.

La enfermedad evoluciona a impulsos de intensidad variable a lo largo de los cuales el líquido se acumula en la membrana sinovial. Por esa razón las articulaciones se hinchan y duelen. Por lo general, los dolores son simétricos (a ambos lados del cuerpo) y afectan por lo menos a tres puntos en las manos, los dedos o los pies.

Durante la evolución de la poliartritis, nuevas articulaciones pueden resultar afectadas: rodillas, caderas, hombros, codos…

Poliartritis reumatoide: causas

Las causas de la poliartritis reumatoide todavía se desconoce. Sin embargo, se conocen varios factores de riesgo que favorecen la aparición de la enfermedad:

- una predisposición genética

- ser fumador

- una conmoción psicológica (divorcio, duelo…)

- la obesidad

- cambios hormonales (menopausia por ejemplo)

- desajuste del sistema inmunitario

Poliartritis reumatoide: tratamiento

Se han realizado importantes progresos en el tratamiento de la poliartritis reumatoide. Si se empieza lo suficientemente pronto es posible detener la progresión de la enfermedad. El tratamiento farmacológico de la poliartritis incluye la toma de analgésicos para calmar el dolor, antiinflamatorios para tratar la rigidez matinal o corticoides. Están asociados a un tratamiento de base adaptado para cada individuo.

Siguiendo la evolución de la poliartritis, a veces son necesarias las intervenciones quirúrgicas. Ésta puede consistir en la sustitución de la articulación dañada o de una sinovectomía, una operación que consiste en eliminar, parcial o completamente, la membrana sinovial afectada.

Además, se aconseja asistir a sesiones de rehabilitación con especialistas (kinesioterapeuta, ergoterapeuta) y si es necesario, ayuda psicológica.

Escrito por Macarena Simal
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