Mononucleosis (enfermedad del beso): síntomas, contagio y tratamiento
Mononucleosis (enfermedad del beso): síntomas, contagio y tratamiento

Mononucleosis (enfermedad del beso): síntomas, contagio y tratamiento

La mononucleosis también llamada mononucleosis infecciosa es una enfermedad viral que provoca una gran fatiga y dolores de garganta. Muy contagiosa, la «enfermedad del beso» se trasmite a menudo por la saliva. ¿Cuáles son sus síntomas? Y, ¿cómo puede tratarse?

Mononucleosis: ¿qué es?

La mononucleosis infecciosa es una enfermedad causada por el virus Epstein-Barr, de la familia del virus del herpes. Se manifiesta principalmente por una gran fatiga, dolores de garganta y una fuerte fiebre. A menudo se la apoda como «la enfermedad del beso», ya que el virus se trasmite a menudo por la saliva.

La mononucleosis pasa desapercibida en la mayoría de los casos si se contrae antes de la pubertad. Entonces, el niño está inmunizado para el resto de su vida; el organismo desarrolla anticuerpos para combatir el virus, que permanece latente. Sin embargo, la adolescencia es el período con mayor riesgo, durante la cual la enfermedad puede conducir a complicaciones serias.

La mononucleosis y sus síntomas: ¿cómo reconocer la enfermedad?

Al final del período de incubación, que puede ser de 4 a 6 semanas, la mononucleosis se caracteriza por los siguientes síntomas:

- gran fatiga

- fuerte fiebre, a menudo superior a los 39 ºC

- ganglios hinchados y dolorosos

- angina acompañada de dificultades para tragar

- dolores de cabeza

- pérdida del apetito

- dolores musculares (mialgias)

- erupciones cutáneas

La fiebre y el mal de garganta desaparecen al cabo de tres semanas pero el estado de fatiga puede prolongarse varios meses.

Mononucleosis: contagio

La mononucleosis se considera como una enfermedad que se contagia con facilidad. El virus Epstein-Barr se trasmite principalmente por la saliva. La persona infectada puede contagiar el virus desde los primeros días, antes incluso de que los primeros síntomas hagan su aparición.

El riesgo de contagio varía en función de los niveles de virus contenido en el organismo. Cuanto más elevados sean los niveles del virus que posee el enfermo, más contagioso es. Por lo tanto, el contagio es máximo durante la fase aguda de la enfermedad. Incluso después de la curación, el virus sigue estando presente en pequeñas cantidades en la saliva. Su trasmisión sigue siendo posible durante varios meses.

Mononucleosis infecciosa: tratamiento y diagnóstico

La mononucleosis infecciosa no tiene un tratamiento específico. De hecho, la enfermedad se cura por sí misma al cabo de algunos meses. Por lo tanto, los cuidados farmacológicos tienen por objetivo controlar su evolución y prevenir eventuales complicaciones.

Puesto que la mononucleosis es una enfermedad viral, la toma de antibióticos es inútil. Se pueden prescribir analgésicos y antipiréticos para atenuar la fiebre y los dolores de garganta. La aspirina está totalmente desaconsejada en los niños y en los adolescentes, ya que puede provocar, en casos inusuales, el síndrome de Reye, una enfermedad potencialmente mortal.

Escrito por Macarena Simal
Última modificación

Sin conexión
Verifique su configuración