Un hombre va a urgencias porque tiene las piernas azules y pasa la vergüenza de su vida
Un hombre va a urgencias porque tiene las piernas azules y pasa la vergüenza de su vida
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Un hombre va a urgencias porque tiene las piernas azules y pasa la vergüenza de su vida

Cuando sus piernas de repente se pusieron azules, Mark Shrayber se preocupó mucho y fue sin pensarlo al hospital. Cuando descubra la razón por la que sus piernas se pusieron azules, querrá que le trague la tierra.

Todos hemos buscado en Google los síntomas de alguna enfermedad. A menudo, resulta que eres un enfermo terminal y te vas a morir pronto. Afortunadamente, la mayoría de estos diagnósticos no tienen sentido, aunque siguen causando pánico al principio.

Directo a urgencias.

Esto le pasó a Mark Shrayber. Cuando, de repente, notó que sus piernas se volvían azules, buscó en Google los síntomas. Mientras investigaba los portales de salud relevantes en la red, se encontró repetidamente con un diagnóstico que le hizo entrar en pánico: había sufrido una trombosis venosa profunda y, si esperaba demasiado tiempo, perdería sus piernas. Por miedo, se apresuró a ir inmediatamente a urgencias.

Pero la emergencia resultó ser algo bastante inofensivo. Mark no tenía ninguna trombosis y no había que amputarle las piernas. En su lugar, simplemente había usado unos nuevos pantalones vaqueros sin haberlos lavado antes. Como eran muy ajustados, sus piernas se tiñeron de azul.

Mark publicó su historia en Twitter

Mark está, por supuesto, aliviado de que no haya nada serio detrás, pero al mismo tiempo querría que le tragase la tierra porque se creyó el diagnóstico de la red. Compartió su historia en Twitter y demostró tener muy buen humor. Como esta joven que se mete en una situación embarazosa por sus mallas.

Los usuarios comparten sus historias

Inmediatamente, los usuarios enlazaron el post y publicaron sus propias historias embarazosas de médicos. Una madre llevó a su bebé a la sala de emergencias porque las plantas de los pies del bebé estaban de color púrpura. En lugar de una enfermedad mortal, simplemente le habían pintado los pies en la guardería con pintura para dedos para hacer hermosos cuadros para los padres. Los educadores olvidaron decírselo a los padres. Otro hombre tenía los pies negros porque su novia usaba sus calcetines para otros fines.

Otra mujer contó que creía que tenía un tumor cerebral. Cada vez que comía algo, la comida cocinada le sabía a menta. Resulta que esta mujer tampoco se iba a morir. Su extracto de menta se filtró y fue a parar a las ollas y sartenes. Estas historias nos muestran que es mejor ir a un médico de verdad que confiar en el Dr. Google.

Escrito por Rayzza Burgo
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