Los trucos infalibles para tener relaciones en la ducha
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Los trucos infalibles para tener relaciones en la ducha

Escrito por Irene M.F.

Ducharte con tu pareja es una buena forma de animar tu vida sexual. Aunque este lugar te hace fantasear, en realidad no está diseñado para ello. Descubre cómo convertirlo en un lugar de placer.

Restos de vaho en las paredes, goteo de agua en el cuerpo... Las películas nos venden las escenas de sexo en la ducha como momentos ardientes, donde cualquier miedo a resbalar se evapora milagrosamente como las gotas en la cabina. Húmedo y caluroso, este lugar es ciertamente un campo de juego muy emocionante... pero también complicado.

No todo el mundo tiene la suerte de poseer una ducha italiana, por lo que el sexo bajo el pomo puede convertirse rápidamente en algo atlético, una disciplina que casi merece estar representada en los Juegos Olímpicos. Para conseguir que tu pareja llegue al séptimo cielo, tienes que usar tu flexibilidad y habilidad, a riesgo de hacer más daño que bien. Así que aquí tienes unos cuantos consejos que te ayudarán a animar tu vida de pareja sin limitaciones.

Posturas más o menos deportivas

Obviamente, cuando el espacio es limitado, se prefieren las posiciones de pie. Por ello, el estilo perrito de pie es ideal para estimular el punto G de tu pareja. El "cara a cara" será más propicio para acariciar el clítoris. Si lo sientes, la mujer también puede rodear al hombre con sus piernas (ver el vídeo al principio del artículo), en la posición de "unión suspendida". En cualquier caso, no dudes en apoyarte en las paredes y muros, para no perder el equilibrio y concentrarte solo en tu placer.

Si tienes una bañera, será mucho más fácil que uno se siente o se acueste y el otro se ponga a horcajadas. Sin embargo, procura cambiar de postura con regularidad para que uno de vosotros no pase un poco de frío mientras el otro disfruta de una espalda calentada por los chorros de agua. El estilo perrito en el borde también puede ser una opción. Ten cuidado de que tus rodillas o la cabeza de tu compañera no choquen con las paredes.

Los beneficios de una sesión en el baño

Hay varias razones por las que puedes querer tener sexo en la ducha. Una de las principales es, por supuesto, por la emoción que provoca. Pero el vapor también tiene beneficios para la piel. Al aumentar la temperatura, los poros se dilatan y eliminan las toxinas e impurezas. Además, no hay necesidad de limpiarse después del procedimiento, ya estás bajo el agua. Todo lo que tienes que hacer es añadir un poco de jabón... ¡Y ya sales limpio del tirón!

Además, la ducha es un lugar perfecto para entregarse a los juegos preliminares, a base de caricias o masajes con un gel de olor divino. No obstante, conviene señalar que el agua (o peor aún, el jabón) no es un sustituto de la lubricación. Para aumentar la penetración, si es necesario, utiliza un producto a base de aceite, silicona - o agua si quieres que sea compatible con un preservativo.

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Así que cuidado con los resbalones, el jabón en los ojos y con pasar horas y horas allí. Porque después de un rato... ¡se puede convertir en una ducha fría! Por último, después de este tórrido momento, no dudes en descubrir otros rincones de tu baño. Lavabo, lavadora en funcionamiento... ¡Todos los lugares están permitidos para tener un acercamiento!


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