Así fue el tormentoso viaje de los marañones a la conquista de El Dorado

  • Veinte años después de que Francisco de Orellana se estrellara buscando El Dorado, Pedro de Ursúa organizó una nueva expedición en 1560 para dirigirse a las profundidades de Sudamérica.
  • En 1972, el director alemán Werner Herzog llevó la historia al cine con Klaus Kinski en el papel principal en «Aguirre, la cólera de Dios».
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El grupo de Pedro de Ursúa estaba conformado por 400 soldados, que habían sido reclutados en base a su valentía y experiencia en campañas anteriores sin tener en cuenta su moral o su apego a la autoridad. Este detalle marcaría el terrible desenlace de la expedición: Lope de Aguirre era un buen representante de esta clase de estirpe militar, belicoso y valiente pero muy desobediente.

Los expedicionarios navegaron a través del río Marañón con un numeroso séquito de familiares y sirvientes, entre los que figuraba la joven hija mestiza de Aguirre, Elvira.

Los primeros meses de viaje por el río Amazonas no arrojaron resultado alguno, sembrando la locura entre los soldados y el odio hacia Ursúa, quien solo parecía preocuparse por su amante mestiza Inés de Atienza.

El capitán Ursúa finalmente fue asesinado a puñaladas junto a su teniente general, Juan Vargas, y a su amante Inés la noche del 1 de enero de 1561, en un pueblo de indios de la provincia de Machífaron. El ideólogo de la conspiración fue Lope de Aguirre, si bien Fernando de Guzmán fue nombrado rey, Fernando I de Sevilla, para guardar las apariencias.

Hubo de sucederse una cadena de asesinatos y sabotajes para que el poder cayera en manos de Lope de Aguirre, que, contrario al plan original de buscar El Dorado, encabezó una rebelión contra la Corona.

Para ello, Aguirre debió eliminar a todo el que no estaba de su lado y, en última instancia, al propio Guzmán, ya entonces arrepentido de haber seguido los consejos de un tirano.

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