Impétigo: síntomas, causas, incubación, tratamiento
Impétigo: síntomas, causas, incubación, tratamiento

Impétigo: síntomas, causas, incubación, tratamiento

El impétigo es una infección cutánea que afecta principalmente a los niños pequeños. Existen dos formas: el impétigo bulloso y el impétigo ampolloso. ¿Cuál es su tratamiento? ¿Y cómo curarlo?

Definición: ¿qué es el impétigo?

El impétigo corresponde a una infección bacteriana de la piel debida a un estafilococo dorado o a un estreptococo. Se trata de la infección cutánea de origen bacteriana más frecuente en los niños, especialmente entre los dos y cinco años. Sin embargo, también puede afectar a los adultos. De hecho, en adultos, es una infección muy contagiosa.

Síntomas del impétigo

Existen dos formas de impétigo. El impétigo ampolloso es el más común (70% de los casos). Se caracteriza por la aparición de vesículas (ampollas), muy a menudo en los orificios, transformándose en pústulas llenas de pus. Están rodeadas por un borde rojo inflamatorio. Cuando las pústulas se rompen, forman costras amarillas.

El impétigo bulloso se manifiesta por la aparición de burbujas transparentes de uno o dos centímetros de diámetro de contenido purulento. Al cabo de dos o tres días, las burbujas se rompen, dando lugar a zonas sin piel llamadas erosión. Esta forma de impétigo puede estar asociada con fiebre o diarrea.

El período de incubación dura entre uno y tres días en caso de infección por estreptococo y entre cuatro y diez días en caso de infección por estafilococo. El impétigo dura de media tres días pero las lesiones tardan más tiempo antes de curarse completamente. Sigue siendo contagioso durante un período que va de 24 a 48 horas.

Causas del impétigo

El impétigo es de origen bacteriano. Su trasmisión se realiza por contacto directo con las lesiones en la piel, o indirecto a partir de objetos contaminados. Las personas con más riesgo son las que presentan una parte de la piel frágil por cortes, rasguños, quemaduras o enfermedades cutáneas como la varicela, el eczema o el herpes.

Tratamiento del impétigo

Es importante consultar a un médico o a un pediatra desde que aparecen los síntomas para evitar cualquier complicación (septicemia, absceso, linfangitis). Aunque el impétigo está poco extendido, puede ser suficiente seguir un tratamiento antibiótico local para curar la infección. En caso contrario, se necesita un tratamiento antibiótico por vía oral. Muy a menudo está compuesto de penicilina.

Además, se aconseja respetar ciertas medidas de higiene: siempre hay que lavarse las manos antes y después de cualquier contacto con el niño, limpiar con frecuencia las lesiones con jabón, evitar al máximo que el niño se las toque y se las rasque para que no contamine otras partes del cuerpo, cambiar regularmente la ropa de la cama y su ropa. Sin embargo, se desaconsejan los apósitos para evitar la maceración.

Prevención del impétigo

En términos generales, podemos decir que mantener una piel limpia es la mejor manera de prevenir el impétigo. Por ello es muy importante enseñar a los niños desde bien pequeños a lavarse las manos así como a ducharse con regularidad.

En esos hábitos diarios hay que prestar especial atención a todo corte o herida en la piel (rasguños, picaduras, etc.) Son sin duda zonas sensibles que pueden actuar como puentes para la infección.

De una manera más específica, en la prevención del impétigo es fundamental respetar las siguientes consignas:

- no compartir ni toallas, ni ropa y mucho menos objetos de aseo personal como cuchillas o esponjas

- no tocar heridas que supuren

- establecer estrictos procedimientos de higiene cuando se establezca contacto con la piel infectada

- limpiar de manera rigurosa la piel para evitar infecciones

- ser especialmente insistente con el lavado de manos

- mantener la piel hidratada para así generar una 'barrera' que proteja de infecciones tanto a nosotros como a los que están alrededor

El impétigo en adultos

Si bien el impétigo es una enfermedad que se presenta con mucho más frecuencia en niños y bebés, esto no hace a los adultos estar exentos de poder contraerla. Sin duda, el pico más alto de incidencia se encuentra entre los 2 y 6 años.

El motivo tiene que ver con los hábitos de los niños, los cuales suelen mantener contacto directos unos con los otros (en guarderías, colegios, etc.) sin tener hábitos higiénicos bien fijados.

En el caso de los adultos, la higiene y el contacto físico limitado son los factores que explican por qué lo sufren menos.

Diagnóstico del impétigo

El diagnóstico del impétigo ha de hacerse siempre por parte de personal médico cualificado para ello. La prueba para diagnosticarlo es la identificación de elementos diferenciadores en las erupciones cutáneas.

En caso de duda se puede siempre recurrir a pruebas como la tinción de Gram o a cultivos de tejido de la erupción a fin de identificar directamente los agentes patógenos causantes de la erupción.

Tipos de impétigo

Se distinguen dos tipos de impétigo fundamentalmente:

Impétigo no bulloso o contagioso

Se trata del impétigo que suele comenzar con una mácula enrojecida que en seguida muta en una vesícula. Esta vesícula se rompe con facilidad con la más mínima eclosión y su contenido se seca. El resultado es una costra característica coloreada como la miel (que se conoce como prurito).

Este tipo de impétigo afecta sobre todo a zonas expuestas de las extremidades y a la cara. Por lo general se suele curar sin dejar cicatrices y tras un par de semanas.

Impétigo bulloso o ampolloso

Se trata del impétigo más común en recién nacidos, aunque puede aparecer también en otras edades. En este tipo las vesículas superficiales se hinchan rápidamente, creando bullas flácidas con márgenes muy bien definidos y sin eritrema circundante, Cuando la bulla se rompe quedan costras amarillas rezumantes.

Enfermedades que no han de confundirse con el impétigo

Son también enfermedades de la piel que pueden compartir algunos síntomas con el impétigo. Por ello, el diagnóstico tanto del impétigo como de cualquiera de las siguientes dolencias ha de ser realizado por un especialista.

La lista de enfermedades 'parecidas' al impétigo es la siguiente:

- dermatitis atópica

- varicela

- lupus discoide

- ectima gangrenoso

- herpes simple

- algunas picaduras de insecto

- síndrome de Sweet

- escabiosis

- candidiasis

- dermatitis de contacto

- dermatofitosis

- pénfigo foliáceo

Escrito por Macarena Simal
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