Herpes labial: causas, contagio y tratamiento
Herpes labial: causas, contagio y tratamiento

Herpes labial: causas, contagio y tratamiento

El herpes labial, o ampolla febril, es una afección cutánea viral en el labio. Aunque es benigno, puede resultar incapacitante. ¿Qué remedios y que tratamientos existen para el herpes labial?

Definición: ¿qué es el herpes labial?

La ampolla febril, o herpes labial, corresponde a una afección cutánea en los labios. Se manifiesta por la aparición de un grupo de vesículas y evoluciona a brotes.

El herpes labial es una infección causada por el virus del herpes simple de tipo 1 (VHS-1). Se trata de una patología frecuente y recurrente. Se estima  que entre el 50 y el 90% de la población ya ha sido infectada por el virus.

Por lo general, la primera infección por el VHS-1 tiene lugar durante la infancia. En ese momento el virus permanece silencioso en el organismo y pasa desapercibido. Cuando se reactiva es cuando el herpes labial hace su aparición.

Herpes labial: síntomas

La primera crisis de herpes labial es casi siempre asintomática. La reactivación del virus provoca la aparición de una ampolla de herpes en el labio. También se constata una erupción de pequeñas vesículas dolorosas llenas de líquido. Cuando estas se rompen, dejan lugar a una costra.

Los signos precursores permiten anticipar una erupción:

- Quemazones y picores

- Sensación de calor 

- Hinchazón de los labios.

Estos síntomas pueden estar acompañados de una ligera fiebre.

Al cabo de 7 a 10 días los síntomas desaparecen de forma natural sin dejar ningún tipo de rastro. Sin embargo, existen fuertes probabilidades de recaídas.

Herpes labial: causas

Muchos factores pueden estar en el origen de una nueva crisis como la exposición al frío o al sol, un estrés elevado, una fuerte fiebre, las reglas o una enfermedad infecciosa.

Herpes labial: contagio

El virus VHS-1 es extremadamente contagioso, sobre todo cuando las vesículas han explotado. En ese momento, la transmisión puede realizarse por contacto directo o indirecto a través de los objetos contaminados. El período de incubación está comprendido entre 1 y 6 días.

En algunos casos, el virus puede transmitirse a otras partes del cuerpo como al interior de la boca o a los ojos y provocar una gingivosomatitis herpética o una conjuntivitis.

Por lo tanto, es importante respetar ciertas reglas de higiene en caso de recaída para limitar la propagación del virus: no tocarse las lesiones, no compartir objetos potencialmente contaminados (vaso, cepillo de dientes, toalla) y evitar los contactos íntimos.

Herpes labial: tratamiento

Los síntomas del herpes labial desaparecen de manera espontánea al cabo de unos días, por lo que no es obligatorio un tratamiento. Sin embargo, es posible limitar los efectos incapacitantes con la ayuda de la aplicación local de una crema anestésica. Puede asociarse a una crema antiviral que bloquee la multiplicación del virus.

Para ayudar a aliviar el dolor, se aconseja aplicar una compresa helada en las ampollas varias veces al día e hidratar bien los labios.

En caso de un número importante de recaídas (más de seis brotes de herpes labial al año) también se puede prescribir un tratamiento antiviral oral.

Escrito por Macarena Simal
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