Gusano de Guinea (Dracunculiasis): definición, contagio, ciclo de vida y tratamiento
Gusano de Guinea (Dracunculiasis): definición, contagio, ciclo de vida y tratamiento

Gusano de Guinea (Dracunculiasis): definición, contagio, ciclo de vida y tratamiento

El gusano de Guinea, o dranculiasis, es una enfermedad parasitaria causada por un gusano de la familia de los rematodos (Dracunlus medinensis). Este último entra en el organismo para reproducirse y desarrollarse. A continuación, las larvas salen perforando la piel para volver al medioambiente.

Gusano de Guinea: definición

La dracunculiasis, también llamada enfermedad del gusano de Guinea, es una patología causada por un gusano de la familia de los nematodos, el Dracunculus medinensis. Para completar su ciclo de vida, este organismo tiene la absoluta necesidad de infectar a los huéspedes en el interior de los que se desarrollará y se reproducirá. Desgraciadamente, el ser humano puede formar parte de estos huéspedes. Sin embargo, no somos el huésped principal. En realidad se trata de pequeños crustáceos llamados cíclopes.

Es en el interior de estos crustáceos, que viven en aguas estancadas, donde se desarrolla el parásito. Si una persona ingiere el agua contaminada, estos cíclopes infectados entran en el organismo. Aunque el ácido de nuestro estómago destruye los crustáceos, las larvas del parásito se liberan y migran hacia el resto del organismo.

En la década de los 80, más de 3,5 millones de personas se contagiaban de dranculiasis al año. Afortunadamente, esta cifra ha descendido por debajo de los 200 casos al año y la mayoría de los contagios suelen ser en África. Sin embargo, esta enfermedad parasitaria sigue siendo temible y espantosa.

Dracunculiasis: ciclo de vida

Durante los meses siguientes al contagio, las larvas se desarrollarán hasta alcanzar la edad adulta. Las hembras miden entre 60 y 100 cm de largo, con un aspecto parecido al de un espagueti. Los machos, son más pequeños, con un tamaño inferior a 3 cm. En el interior del organismo, las larvas se aparearán para dar a luz a numerosas pequeñas larvas.

De 10 a 14 meses después del contagio, las larvas migrarán hacia los miembros, muy a menudo a los pies o a la parte inferior de las piernas, para salir perforando la piel. Esto crea un edema y una ulceración muy dolorosa a menudo acompañadas de fiebre, nauseas y vómitos. Para calmar los síntomas, los pacientes suelen sumergir la zona infectada en agua, lo que permite al gusano liberar a millones de larvas en el agua.

Dracunculiasis: tratamiento

Aunque la enfermedad rara vez es mortal, puede provocar serias complicaciones e incapacitar a los enfermos durante varios meses. Actualmente no existe vacuna ni un verdadero tratamiento farmacológico contra el gusano de Guinea. Lo más eficaz sigue siendo extraer el parásito del paciente utilizando un bastoncillo para enrollarlo.

Una técnica que tiene que realizarse con cuidado y lentamente para no arriesgarse a romper el parásito. Sin un tratamiento preventivo, la lucha contra el gusano de Guinea consiste esencialmente en estrategias de prevención como filtrar el agua y prevenir la transmisión cuando un enfermo queda infectado.

Escrito por Macarena Simal
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