Gripe: síntomas, virus, tratamiento, contagio, remedios y causas
Gripe: síntomas, virus, tratamiento, contagio, remedios y causas

Gripe: síntomas, virus, tratamiento, contagio, remedios y causas

La gripe es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema respiratorio. Esta es la ocasión ideal para examinar la gripe que vuelve cada invierno pero bajo formas ligeramente diferentes.

Aunque a menudo la gripe se asocia a un resfriado, es más seria de lo que parece. Puede incluso causar la muerte en las personas frágiles como los niños pequeños o en los ancianos.

Por lo tanto, es importante saber reconocer la enfermedad, tratarla bien e incluso prevenirla. Por esto, Exclusivomen ha decidido examinar la gripe, sus síntomas y los medios para curarla. Hemos elaborado el programa siguiente:

- Gripe: epidemia

- Virus de la gripe

- Tiempo de incubación de la gripe

- Síntomas de la gripe

- La gripe: síntomas en bebé y niños

- Tratamiento de la gripe o ¿cómo curar la gripe?

- Gripe y contagio

- Vacuna de la gripe: ¿Qué vacuna contra la gripe?

- Recetas y remedios contra la gripe

1. Gripe: epidemia

Cada año de media, la gripe contamina a más de 2 millones de personas durante la etapa invernal. Pero su actividad varía de un año a otro.

Definición: ¿qué es la gripe?

También llamada influenza, la gripe es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema respiratorio antes de repercutir sobre todo el organismo. Contagiosa, es muy frecuente y es causada por tres virus que pertenecen a la misma familia. Sin embargo, no muestra la misma actividad durante todo el año y se manifiesta sobre todo durante el otoño y el invierno. Esto es por lo que se habla de «gripe estacional».

Hoy en día, este carácter estacional todavía se entiende poco. No se sabe exactamente por qué el virus de la gripe está más presente en esta época, aunque se han evocado muchos factores, especialmente las condiciones medioambientales. De esta manera, los investigadores suponen que el aire seco y frío permitiría al microorganismo ser más estable y la infección sería más duradera. Pero dependiendo de los años, la epidemia no se extiende siempre al mismo tiempo.

La epidemia de la gripe

Algunos años ha empezado desde el mes de septiembre, mientras que otros, ha sido necesario esperar hasta el mes de febrero para que la gripe muestre una verdadera actividad. Del mismo modo, la duración de la epidemia y el número de personas afectadas son muy variables: de media, dura 9 semanas y afecta a un poco más de 2,4 millones de personas.

La gripe también afecta tanto a hombres como a mujeres y puede producirse a cualquier edad: tanto en los bebés como en las personas mayores puede resultar mucho más grave. La edad media es de 20 años. Por otro lado, existen factores de riesgo, especialmente los enfermos crónicos, que pueden favorecer el contagio.

2. Virus de la gripe: ¿Cúales son las diferentes formas de la gripe?

Aunque se habla comúnmente del virus de la gripe, la enfermedad no es debida a un sólo y único microorganismo. En realidad, existen tres que pertenecen a la misma familia. 

Gripe: tres tipos de virus

La gripe es una enfermedad viral particular en la medida en la que no es causada por un solo virus sino por tres virus ARN diferentes. A estos se les llama A, B y C, y pertenecen todos a la misma familia, la de los Orthomyxoviridae y al mismo género, el de los Influenzavirus. También tienen todos la misma estructura, pero se distinguen por las moléculas presentes en la superficie de su envoltorio (los antígenos).

Por lo tanto, los tres virus no presentan la misma virulencia. Los tipos A y B son responsables de las epidemias anuales de la gripe, pero sólo los virus A causan las pandemias gripales. El tipo C, a su vez, da lugar a los casos de gripe más esporádicos y relativamente moderados. Además, aunque los tipos A y C son capaces de infectar a más especies, los humanos así como las aves, el tipo B infecta sobre todo a los humanos.

Virus de la gripe muy variables

Por otro lado, además de la existencia de estos tres tipos diferentes, el virus de la gripe presenta otra particularidad: su gran capacidad de evolución y de mutación. De hecho, este microorganismo, y en particular el del tipo A, puede transformarse modificando las dos moléculas presentes en su superficie. De esta manera, existe un gran número de combinaciones posibles que son el resultado de la nomenclatura «HxNx», por ejemplo H1N1 o H5N1 para la gripe aviar.

Ahora bien, esta variabilidad hace que el virus sea más difícil de combatir. A cada nueva cepa que aparece, el organismo tiene que construir una nueva respuesta inmunitaria propia al virus. Es lo mismo para las vacunas, que sólo tendrán como objetivo algunas cepas, las más frecuentes.

3. Tiempo de incubación de la gripe

La gripe es una enfermedad viral que aparece muy bruscamente. Por lo tanto, el tiempo de incubación es relativamente corto, aunque la infección por el virus se lleva a cabo en varias etapas.

El virus de la gripe se propaga con mucha facilidad de una persona a otra, sobre todo a través de micro-gotitas o de la saliva. Con una afinidad para las vías respiratorias, por lo general entra en el organismo a través de la nariz o de la boca.

Una vez que ha entrado, empieza rápidamente su ciclo de multiplicación que conducirá a la producción de partículas virales. A continuación éstas, a su vez, se diseminarán en el aparato respiratorio. Es en ese momento cuando empezarán a aparecer los primeros síntomas. Sin embargo, el plazo entre la entrada del virus y de la aparición de los primeros signos es muy corto.

De esta manera, el tiempo de incubación se entiende entre 24 y 48 horas. Un período durante el cual el enfermo ya es contagioso y puede transmitir la enfermedad a sus familiares. Pero el tiempo de incubación así como la intensidad de los primero síntomas varía de un individuo a otro, sobre todo dependiendo de la edad y del estado de salud.

4. Síntomas de la gripe: ¿cómo identificarlos rápidamente para evitar complicaciones?

Después de un tiempo de incubación relativamente corto, la gripe empieza de una manera muy brusca, sobre todo por una fiebre elevada. Sin embargo, no se la tiene que confundir con un simple resfriado, ya que puede tener consecuencias mucho más serias en algunas personas.

Síntomas: cómo reconocer la gripe

Los primeros síntomas de la gripe son una aparición repentina de escalofríos, dolores musculares, incluso articulares, fatiga, dolor de cabeza, dolor de garganta o incluso estornudos. A menudo provocando un malestar general, la enfermedad también se manifiesta por una fiebre elevada, superior a los 38,5 ºC.

Pero estos síntomas de enfermedades respiratorias pueden estar complementados por una tosseca, secreciones nasales o congestión nasal, así como por una pérdida del apetito. Los síntomas duran entre 24 horas y poco más de una semana. Pero algunos desaparecen antes que otros: la fiebre dura mucho menos tiempo que la tos y la fatiga, que pueden persistir hasta dos semanas, a veces más.

Por otro lado, no es extraño observar una «V» gripal en la curva de la temperatura del enfermo: después de la incubación, hay una fuerte fiebre, después esta disminuye antes de experimentar un nuevo ascenso.

Virus de la gripe: complicaciones

En todos los casos, se aconseja consultar a un médico desde la aparición de los primeros síntomas gripales para confirmar el diagnóstico. De hecho, el síndrome gripal también puede ser causado por otros virus, incluso ser el comienzo de otra enfermedad. De ahí la importancia de estar seguros del origen de la enfermedad. Una vez que se confirma el diagnóstico, el médico podrá evaluar la intensidad de los síntomas y el riesgo de las complicaciones dependiendo de la persona enferma.

Aunque en la mayoría de los casos la gripe se cura al cabo de unos días, puede conducir a formas más graves en las personas de riesgo. Se trata sobre todo de personas en edades extremas: los recién nacidos y las personas mayores, pero también en las personas debilitadas por enfermedades crónicas, por ejemplo.

En ellos, las complicaciones pueden ser una otitis aguda, una bronquitis, una neumonía secundaria o incluso un síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA). Esto puede necesitar una hospitalización, pero estos casos son poco frecuentes.

5. La gripe: síntomas en bebé y niños

Como se ha explicado anteriormente, los bebés y los jóvenes forman parte de las personas de riesgo para los que la gripe puede volverse más grave. Por lo tanto, requiere una gran vigilancia.

Contaminación: más riesgo en niños

Entre los más de 2 millones de personas afectadas cada año, la gripe afecta principalmente a los niños de cualquier edad y en particular a los que están en edad escolar. De hecho, los colegios y las guarderías son sobre todo lugares muy propicios para la propagación del virus. Por lo tanto, los sujetos jóvenes tienen más riesgo de contagiarse que los adultos. Sin embargo, la gripe no siempre es fácil de detectar en los niños.

Los síntomas son similares a los que se observan en los adultos, es decir, fiebre elevada, dolores musculares, fatiga, dolores de cabeza y dolores musculares. Pero a veces las manifestaciones son menos pronunciadas, en particular en los bebés. Antes de 1 año, la infección gripal es incluso asintomática o muy discreta en el 45% de los casos. A menudo la temperatura es poco elevada, incluso normal.

Entre 1 y 4 años, los síntomas son más importantes pero otros signos pueden ser engañosos y no ser inmediatamente atribuidos a la gripe. Esto es especialmente en el caso de la somnolencia y de los trastornos digestivos (dolores abdominales, náuseas, vómitos o diarrea) que aparecen en el 40% de los niños.

Consultar un médico desde la aparición de los primeros síntomas

Más allá de los 4 años, el síndrome gripal es el mismo que en los adultos, con una aparición brutal de fiebre superior a 38,5 ºC, muy a menudo asociada con una secreción nasal. Los niños sanos se curan sobre todo en una semana aproximadamente.

Sin embargo, cuanto más pequeño es el niño, más vulnerable es a la enfermedad. Desde la aparición de los primeros signos, se aconseja, por lo tanto, ir a consultar a un médico que confirmará o no el diagnóstico, evaluará el riesgo de complicaciones y reaccionará en consecuencia.

La complicación más frecuente en los niños es la otitis media, pero la gripe también puede exacerbar el asma en aquellos que son propensos. Además existe el riesgo de neumonía y de bronquitis, que son un poco más raras. Por lo tanto, es mejor vigilar de cerca la evolución de la enfermedad.

6. Tratamiento de la gripe o cómo curar la gripe

En la mayoría de los casos, las personas enfermas se curan espontáneamente. Por lo tanto, los tratamientos posibles se aplican más bien para disminuir la intensidad de los síntomas.

Tratamiento: ¿cómo curar la gripe?

Si el virus de la gripe es particularmente frecuente y virulento, el sistema inmunitario de las personas con buena salud está capacitado para combatirlo. Por lo tanto, la mayoría de los enfermos consiguen curarse por sí mismos sin que se prescriba un verdadero tratamiento para el virus.

En la mayoría de los casos, los tratamientos que se utilizan tienen como objetivo más bien atacar los síntomas de la enfermedad para reducir su intensidad. Para aliviar el malestar, el médico puede prescribir, de esta manera, medicamentos contra la fiebre, los dolores o incluso contra la tos. En cambio, la aspirina está totalmente desaconsejada en los sujetos jóvenes, ya que puede provocar una enfermedad grave del sistema nervioso llamada síndrome de Reye.

Del mismo modo, los antibióticos no están indicados en ningún caso para una gripe, ya que no se trata de una enfermedad bacteriana sino viral. Sólo se pueden prescribir por orden médica y sólo en caso de infección bacteriana.

Un tratamiento antiviral en algunos casos

En las personas con una salud frágil o en algunos casos particulares, es posible administrar un tratamiento antiviral que tiene que ser tomado al principio de la enfermedad para atacar de manera eficaz al virus y reducir la intensidad y la duración de los síntomas.

Pero la eficacia de los medicamentos varía mucho dependiendo de los tipos y de las cepas de virus responsables de la enfermedad. En todos los casos, si los síntomas persisten o se acentúan, no hay que dudar en volver a consultar al médico.

Añadido a esto, evidentemente se recomienda reposar lo máximo posible y beber regularmente para evitar la deshidratación. Tanto en los adultos como en los niños, permanecer en casa permite ayudar al organismo a combatir la enfermedad, limitar el contagio, así como los riesgos de propagación de la infección.

7. Gripe y contagio

El virus de la gripe se propaga con mucha facilidad de un individuo a otro. Para limitar la propagación, se recomienda, por tanto, estar atento cuando se está enfermo.

Gripe: una enfermedad muy contagiosa

Como la mayoría de las enfermedades invernales, la gripe es muy contagiosa, sobre todo gracias a la resistencia de su virus y a su afinidad para las vías respiratorias. De esta manera, puede transmitirse de muchas maneras.

La principal vía es un contacto directo con las proyecciones respiratorias de un individuo enfermo: cuando éste último tose, estornuda, escupe, libera en el aire los virus que pueden infectar a las personas que se encuentra. Pero también es posible caer enfermo después de haber estado en contacto con objetos contaminados: ropa, juguetes, pomos de puertas, etc., o por medio de apretones de manos.

Prrevención de riesgos

El virus es capaz de sobrevivir de 24 a 48 horas sobre las superficies porosas, de 8 a 12 horas sobre los tejidos o sobre el papel y alrededor de 5 minutos en las manos. Esto es por lo que es importante lavarse las manos de manera regular con agua y jabón.

Las personas contagiadas también tienen que estar pendientes de cubrirse la boca cuando se tose o se estornuda para evitar todo contacto con las personas frágiles (bebés, personas mayores, mujeres embarazadas). Además, airear regularmente las habitaciones permite no permanecer en una atmósfera confinada.

El período de contagio puede empezar dos días antes de la aparición de los primeros síntomas y extenderse hasta 10 días después. Pero los niños a veces están contagiados durante más de 10 días.

8. Vacuna de la gripe: ¿qué vacuna contra la gripe?

Puesto que la gripe es una enfermedad viral muy frecuente, es posible recurrir a una vacuna para prevenir el contagio. La vacuna está recomendada en las personas de riesgo, pero no es obligatoria.

La vacuna de la gripe

Además de la higiene, la vacuna sigue siendo el mejor medio de prevenir el contagio por el virus de la gripe. De esta manera, una vacuna se pone a la venta cada año, pero es diferente de un período gripal a otro. De hecho, las modificaciones permanentes de los virus obligan a actualizar anualmente la vacuna para que cubra los principales subtipos.

Por esto, su composición se decide en febrero dependiendo de las tres cepas que circulan más. En la mayoría de los casos, se trata de dos cepas de virus A y de una cepa de virus B. Hoy en día, la vacuna contra la gripe no es obligatoria, pero está totalmente recomendada (y se reembolsa) en las personas vulnerables: en los mayores de 65 años y en todos los individuos (incluidos los niños a partir de 6 años y las mujeres embarazadas) que padezcan enfermedades crónicas.

También se aconseja en los profesionales de la salud y en todos aquellos que están en contacto regular con personas de riesgo. Aunque la vacuna puede administrarse a cualquier individuo a partir de 6 meses, los médicos estiman que no es necesaria en los niños y en los adultos que tienen buena salud.

Una vacuna disponible desde octubre para los más sensibles 

Para una prevención óptima, la vacuna se tiene que realizar antes del período gripal, es decir, desde octubre o desde que esté disponible. Una vez que se ha inyectado, empieza a ser eficaz al cabo de 2 ó 3 semanas y sigue siéndolo durante 6 ó 12 meses dependiendo de la edad y del estado de salud de los individuos.

Pero sólo protege contra las cepas seleccionadas durante su elaboración. Los subtipos que circulan cambian cada invierno, por lo tanto, la vacuna se tiene que renovar todos los años, especialmente en las personas mayores.

9. Recetas y remedios contra la gripe

Reposar es el mejor medio para curar una gripe clásica. Sin embargo, existen algunos remedios naturales que pueden ayudar a aliviar el malestar y los síntomas, entre los cuales: el famoso grog.

Remedios contra la gripe

Una vez que se ha diagnosticado la gripe, el principal consejo es mantenerse caliente, tranquilo y seguir el tratamiento eventualmente prescrito por el médico. Éste permitirá aliviar los síntomas, sobre todo la fiebre, así como los dolores de cabeza, incluso la tos, y ayudar al organismo a combatir el virus. Cuando el malestar no es muy importante, es posible, sin embargo, recurrir a remedios un poco más naturales, sobre todo el grog.

Esta bebida se la considera eficaz contra los resfriados y sobre todo, los dolores de garganta. Fácil de preparar, se tiene que beber muy caliente y preferiblemente por la noche, ya que contiene alcohol. Por esta misma razón, no está indicada para todo el mundo y se tiene que beber con moderación. Para prepararla, necesitáis una taza o un bol de agua, una cucharada sopera de ron ambarino, una cucharada sopera de miel, el zumo de medio limón y un poco de canela.

Hervid el agua en una cazuela, añadid el ron, la miel, el zumo de limón y la canela. Después removed y dejad cocer unos minutos para que la mezcla se vuelva homogénea. Vertedlo todo en una taza o en un bol y bebedlo mientras está caliente. La sensación de calor procurará un efecto calmante, mientras que la miel y el azúcar del limón calmarán las irritaciones de la garganta.

Gripe: síntomas, tratamiento, remedios, contagio y cómo curarla
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Por supuesto, este remedio no tiene que reemplazar los tratamientos eventualmente prescritos por el médico o impedir volver a consultar a éste último si los síntomas persisten.

Escrito por Macarena Simal
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