Gastroenteritis: definición, causas, síntomas, tipos, duración y tratamiento.

Gastroenteritis: definición, causas, síntomas, tipos, duración y tratamiento.

La gastroenteritis es probablemente una de las infecciones más recurrentes, dándose con particular intensidad durante algunas épocas del año. En este artículo repasamos las cuestiones más importantes: causas, síntomas, duración y tratamiento.

La gastroenteritis: qué es y cuáles son sus causas

Se trata de una infección intestinal que se presenta acompañada de diarrea acuosa, dolor abdominal, náuseas, vómitos e incluso escalofríos y fiebre moderada.

Los meses de otoño e invierno son el momento del año en el que el número de casos de gastroenteritis tiende a incrementarse, si bien pueden producirse episodios epidémicos en otras épocas del año.

La gastroenteritis es una infección del sistema digestivo vinculada a una inflamación de las paredes del estómago y del intestino. Sin embargo, este término designa, de hecho, una multitud de infecciones que pueden tener varios orígenes: puede ser de origen bacteriana, de origen viral o incluso ser causada por otros microorganismos como los parásitos.

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Existen dos tipos de gastroenteritis: la causada por una bacteria y la causada por virus. Cuando hablamos de la gastroenteritis bacteriana las causas suelen estar relacionadas con el consumo de agua o de alimentos contaminados. Entonces se habla de intoxicación alimentaria. Sin embargo, en la mayoría de los casos la causa es un virus (gastroenteritis viral). Entonces se utiliza más bien el término de gripe intestinal. Es esta la forma de la enfermedad en la que suele aparecer cada invierno en forma de epidemia. Pero incluso ahí, varios virus pueden ser los responsables. Muy a menudo, están implicados los rotavirus en los niños y los norovirus en los adultos.

¿Con qué frecuencia se presenta la gastroenteritis viral?

Dependiendo de los años, el balance de la epidemia de gastroenteritis es, sin embargo, muy variable. Por dar un ejemplo, podemos indicar que, durante el invierno 2011-2012, sólo se registraron 188.000 casos durante la epidemia que sólo duró en realidad una semana. Es la duración más corta registrada desde el inicio de la vigilancia en 1991 y es mucho menos que el máximo registrado en 2008-2009. En algunos inviernos especialmente desafortunados el número de personas infectadas puede sobrepasar los 3,5 millones con una duración de 19 semanas.

Es necesario decir que la enfermedad es muy contagiosa y puede transmitirse tanto directamente, de persona a persona, como indirectamente, a través de objetos contaminados. Por lo tanto, más vale saber identificar los síntomas y actuar en consecuencia cuando se está enfermo.

¿Cuánto dura la gastroenteritis?

Dependiendo del origen de la enfermedad y del modo de contagio, los primeros síntomas tardarán más o menos tiempo en aparecer y la gastroenteritis puede durar más o menos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la enfermedad se manifiesta bastante rápido.

Aunque la gastroenteritis es muy frecuente, también es una enfermedad que aparece de una manera muy repentina. Por lo general, se considera que ésta empieza cuando los primeros síntomas aparecen. Sin embargo, el tiempo de incubación variará de una persona a otra, pero también en función del microorganismo responsable y del modo de contagio.

Pero en lo que se refiere a la duración de la gastroenteritis una vez los síntomas se han mostrado, de nuevo hay que distinguir entre la gastroenteritis viral y la bacteriana.

Si la causa es un virus, la gastroenteritis tiene una duración media para mostrar sus primeros signos de entre 12 y 24 horas después de la infección. Si se trata de una bacteria, el tiempo de incubación es más corto y está comprendido entre 1 y 12 horas.

Desde que los síntomas aparecen, la persona enferma se la considera como contagiosa y puede transmitir la gastroenteritis.

¿Cuáles son los síntomas de la gastroenteritis?

Puesto que se trata de una enfermedad muy frecuente, los síntomas de la gastroenteritis son de sobra conocidos. Sin embargo, su alcance y su gravedad varían de un individuo a otro, dependiendo de su edad y de su estado general de salud.

¿Cómo reconocer una gastroenteritis?

Cuando es viral, la gastroenteritis es benigna en la mayoría de los casos. Sin embargo, los signos pueden ser, en algunas personas, más numerosos y más severos.

La gastroenteritis aguda tiene como síntomas habituales: pérdida del apetitocalambres abdominalesnáuseas vómitos aparecen de manera repentina, así como una diarrea aguda. Estos signos también pueden estar acompañados de una ligera fiebredolores de cabeza e incluso de fatiga. Pero el número de síntomas varía de un individuo a otro: algunos sólo tendrán náuseas, mientras que otros sólo tendrán diarrea con o sin fiebre.

Posibles complicaciones de una gastroenteritis

En las personas de riesgo, sobre todo en los niños pequeños y en las personas mayores, estos trastornos pueden, sin embargo, conducir a complicaciones como la deshidratación. Entonces puede aparecer una sequedad en la boca y en la piel, calambres musculares, ganas menos frecuentes de orinar, debilidad, ojos hundidos o desmayos. El riesgo es particularmente elevado en las personas que muestran un sistema inmunitario débil, sobre todo en los niños y en las personas mayores.

Por lo general, los síntomas duran entre 1 y 3 días. De manera excepcional, pueden persistir hasta 7 días. En todos los casos, dependiendo del número de síntomas y de su intensidad, conviene tomar ciertas medidas, incluso ir a consultar a un médico si es necesario.

Remedios y tratamiento de la gastroenteritis en adultos

En la  mayoría de los casos, la gastroenteritis tiene una duración bastante corta y puede curarse por sí misma. Pero los síntomas todavía requieren que se tomen algunas medidas.

Aunque sus síntomas pueden ser especialmente incapacitantes, la gastroenteritis no necesita obligatoriamente un tratamiento médico. De hecho, en la mayoría de los casos, la diarrea, las náuseas y los otros signos desaparecen incluso en unos pocos días.

Sin embargo, puesto que la enfermedad es contagiosa y puede debilitar severamente al paciente, es necesario controlar que los síntomas no se conviertan en causa de otras dolencias. Uno de los objetivos más importantes ha de ser el de prevenir la deshidratación. En términos generales se recomienda permanecer en casadescansar beber pequeñas cantidades de agua de manera regular. Pero en caso de náuseas y de vómitos, es conveniente no forzarse y esperar al menos 30 minutos a que estos se calmen.

Dentro del tratamiento parar curar la gastroenteritis también hay que evitar el alcohol y las bebidas gaseosas (tomar coca-cola para evitar las náuseas no es la mejor opción a largo plazo), pues irritan el sistema digestivo y pueden agravar la diarrea.

En caso de riesgo importante de deshidratación, hay disponibles soluciones rehidratantes en la farmacia y también se pueden utilizar. La vigilancia es especialmente apropiada en las personas mayores, en los que el riesgo es elevado. En caso de una gastroenteritis aguda con síntomas particularmente intensos, los tratamientos farmacológicos con o sin receta médica se pueden prescribir para aliviar los dolores de vientre, reducir las náuseas o tratar la diarrea.

Sin embargo, en las primeras horas que siguen a la llegada de los síntomas, es mejor evitar comer para permitir que el sistema digestivo se recupere, aunque no haya vómitos.

Tratamiento y remedios: ¿qué comer? ¿cúal es la dieta más adecuada?

Puesto que la gastroenteritis ataca al sistema digestivo, prestar atención a la dieta es un punto clave para curarse y no empeorar los síntomas. También hay que saber qué alimento hay que evitar y cuáles son beneficiosos.

Aunque la gastroenteritis se manifiesta por medio de dolores de vientre o diarrea, la enfermedad puede revelarse muy incapacitante e impedir alimentarse. Sin embargo, aunque algunos alimentos pueden agravar los síntomas, otros pueden, por el contrario, disminuirlos.

Mientras persista la enfermedad, hay que evitar consumir algunos productos como los productos lácteos, los zumos de frutas, los platos especiados, los dulces, los platos demasiado grasos, las frutas (excepto los plátanos) o incluso las verduras crudas. Los alimentos ricos en fibra (pan integral, pasta integral, maíz, salvado, etc.) también están desaconsejados. Por el contrario, los alimentos ricos en almidón como el arroz blanco o el pan blanco son bastante tolerados y permiten reducir la diarrea.

A medida que los síntomas desaparecen, es posible reintroducir algunos alimentos de manera progresiva, empezando por las frutas y las verduras, los yogures, después los alimentos ricos en proteínas (carne, pescado, etc.). Esto debería permitirle al sistema digestivo recuperarse con suavidad sin irritarlo.

Sin embargo, también existen medios eficaces para prevenir la enfermedad y evitar formar parte de las miles de personas contagiadas cada invierno.

Gastroenteritis en bebés y niños: ¿cómo curarla?

De entre todos los pacientes de la gastroenteritis, toman especial importancia los niños, a menudo víctimas principales de la gastroenteritis. En ellos, de hecho, es difícil evitar en un contexto de epidemia, pero necesita una mayor vigilancia.

En el colegio, como en el centro para actividades escolares o en casa, los niños son particularmente sensibles a las enfermedades frecuentes y contagiosas lo que confirma que la gastroenteritis no es una excepción. De hecho, numerosos niños se infectan cada año en Europa después de haber estado en contacto con otro niño, o bien después de haber tocado superficies contaminadas. Por lo tanto, es muy difícil evitarla, pero no hay que tomarla a ligera.

Gastroenteritis: síntomas en los bebés

Al igual que los adultos, los síntomas de la gastroenteritis en bebés aparecen muy rápidamente e incluyen diarreavómitos dolores de vientre. Pero también se puede observar fiebre, así como sangre en las heces en los bebés, sueño excesivo o una gran fatiga. Si los signos de la gastroenteritis en niños pequeños no son muy intensos, el descanso así como una dieta adaptada serán suficientes para hacerlos desaparecer al cabo de 1 o 2 días. Sin embargo, existe un riesgo importante de deshidratación en los niños, en particular en los más pequeños. Por lo tanto, hay que asegurarse que beban agua con regularidad para rehidratarlos y sobre todo actuar rápidamente si algunos signos aparecen.

Puede tratarse de una sed importante, de capas secas, de ojeras debajo de los ojos que parecen «hundidos» en las órbitas, de una boca seca o incluso de una ausencia de lágrimas. Si estos síntomas aparecen o si las diarreas, los vómitos, la fiebre, persisten, no dudéis en ir al consultar a vuestro médico que evaluará la situación y os dará un tratamiento en consecuencia o aconsejará una hospitalización en los casos más serios. En todos los casos, es conveniente vigilar bien a los niños enfermos, en especial su temperatura, el número de heces, de vómitos, etc.

Tratamiento: lactancia en los bebés

Junto con los tratamientos, los consejos en bebés y niños para tratar la gastroenteritis son los mismos que en los adultos: hay que pensar en beber pequeñas cantidades de agua con regularidad, recurrir a soluciones de rehidratación si fuese necesario, evitar los alimentos susceptibles de irritar el sistema digestivo (leche, zumos de fruta, etc.) y dar preferencia a los alimentos ricos en almidón, sobre todo al arroz. En los bebés que todavía toman leche materna, se aconseja seguir una alimentación normal con leche materna. Para los que ya hayan pasado al biberón, se aconseja reemplazar la leche por leche sin lactosa para no agravar la diarrea. La leche normal se podrá reintroducir de manera progresiva a medida que ésta vaya desapareciendo.

Prevención: gestos fáciles para evitar la gastroenteritis 

La gastroenteritis es una enfermedad contagiosa que puede transmitirse consumiendo alimentos o por el contacto directo con una persona enferma. De esta manera, se pueden tomar algunas medidas para limitar el contagio.

Cuando la epidemia está en su punto álgido y cuando está al acecho, la vigilancia es importante para no verse contagiado. Para la prevención de la gastroenteritis, los médicos emiten de manera regular una lista de consejos simples a aplicar y que incluye sobre todo, lavarse las manos de manera regular. De hecho, los especialistas nunca se repiten lo suficiente: las manos, en contacto permanente con todo tipo de cosas, son un modo importante de contagio.

De esta manera, recomiendan que tanto los adultos como los niños, se laven las manos de manera regular y, sobre todo antes de comer, antes de preparar las comidas, después de ir al baño y después de haber cambiado un pañal. Además, se aconseja no compartir nada con una persona enferma, ni toallas, ni utensilios, ni cubiertos, ni vasos. También hay que evitar el contacto con los cepillos de dientes y limpiar todo objeto o ropa sucio con diarrea o vómitos.

En lo que concierne a la gastroenteritis de origen bacteriana, hay que asegurarse de cocinar lo suficiente los alimentos, sobre todo la carne, lavar bien las verduras y las frutas cuando se consumen crudas, así como los utensilios. También hay que pensar en controlar la temperatura de la frigorífico, mantenerlo siempre limpio y evitar dejar demasiado tiempo restos de comida al aire libre.

Vacuna contra la gastroenteritis

Además de estos gestos de prevención, es posible recurrir a una vacuna. Pero están reservadas para los bebés y se tienen que administrar en varias veces. Vendidas en las farmacias con receta médica, no figuran en el calendario oficial de vacunación y, por lo tanto, no están recomendadas para todos los bebés.

• Javier de la Rosa
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