Flebitis: definición, tratamiento, síntomas, causas de la trombosis venosa
Flebitis: definición, tratamiento, síntomas, causas de la trombosis venosa

Flebitis: definición, tratamiento, síntomas, causas de la trombosis venosa

Qué es la flebitis, cuáles son los síntomas, su tratamiento y cómo prevenir la enfermedad de riego sanguíneo. También conocida como trombosis venosa, la flebitis es un trastorno cardiovascular debido a la aparición de un coágulo de sangre, más a menudo en la pierna y en la pantorrilla.

Definición de flebitis

La flebitis, también conocida como trombosis venosa, se debe a la formación de un coágulo de sangre en una vena, lo que bloquea completa o parcialmente el paso de la sangre. Si bien puede ocurrir en cualquier parte del organismo, la flebitis aparece con más frecuencia en las piernas. Cada año, la flebitis es responsable de más de 800.000 muertes en el mundo

Se distinguen dos tipos de flebitis en función de la vena afectada y del grado de gravedad. La flebitis superficial afecta a las venas que se encuentran justo debajo de la piel, por lo tanto, la flebitis afecta a las varices de manera directa. El coágulo es de tamaño pequeño y no presenta riesgo para la salud.

La flebitis profunda aparece en el sistema venoso profundo, que alimenta los músculos y los tejidos. El flujo sanguíneo es más importante y ejerce una presión más fuerte sobre el coágulo. Entonces puede desprenderse y llegar al corazón donde puede bloquear una de las arterias principales del cuerpo humano. La flebitis profunda provoca numerosas complicaciones serias, como la embolia pulmonar, y necesita una atención inmediata en el hospital.

¿Cómo se diagnostica la flebitis? : síntomas

Los síntomas varían en función del tipo de flebitis. La flebitis superficial es visible con más facilidad. Se observa la hinchazón y el endurecimiento de la vena debajo de la piel. Por lo general, la inflamación se extiende sobre la zona de la piel circundante, haciéndola dolorosa y sensible al tacto. También se puede formar un edema.

Los síntomas de la flebitis profunda dependen de la localización del coágulo de sangre. Están menos marcados y, por lo tanto, son más difíciles de diagnosticar. Por lo general, la flebitis profunda se manifiesta con un dolor profundo en la pantorrilla o en el muslo, una sensación de calor, un entumecimiento de la pierna y en algunos casos, la aparición de un edema. El paciente siente dolor cuando levanta la punta del pie hacia arriba. Esto es lo que se conoce como el signo de Homans, que es característico de la trombosis venosa.

Flebitis : causas y factores de riesgo

Algunas personas tienen más predisposición que otras. Las personas que sufren un cáncer o las mujeres embarazadas ven los riesgos de contraer una flebitis multiplicados por 4. Las personas que padecen insuficiencia venosa (insuficiencia del sistema nervioso) y las que tienen problemas cardíacos (sobre todo los que llevan un marcapasos) también tienen más riesgos que la media.

Además, hay que tener en cuenta factores y situaciones. Un largo período de inmovilidad como un viaje en avión o durante un reposo en cama prolongado aumenta considerablemente los riesgos. La flebitis también tiene sus causas en el tabaquismo, la edad y la obesidad.

¿Cómo se trata la flebitis?

En caso de flebitis profunda, se tiene que activar inmediatamente un tratamiento a base de medicamentos anticoagulantes. Tienen como finalidad disolver el coágulo sanguíneo. Los más utilizados son la heparina de bajo peso molecular (HBPM) y la antivitamina K (AVK). Una contención venosa también se lleva a cabo desde los primeros días. También se recomienda llevar unas medias de contención durante varios meses, para prevenir eventuales complicaciones, como el síndrome post-trombótico.

La flebitis superficial sólo necesita un tratamiento local. Un reposo prolongado con la elevación de la pierna es en la mayoría de los casos suficiente para la curación. Es importante acudir siempre que sea necesario al médico. En caso de ser solo superficial es especialista recomendará también aplicar calor en la zona afectada, y como complemento, tomar antiinflamatorios no esteroides. Las medias de compresión también podrían ser necesarias. Lo normal es que la flebitis superficial se cure sola con el tiempo.

El tratamiento de la flebitis más grave como la tromboflebitis sería similar. Es posible que el especialista considere necesario recetar un tratamiento con anticoagulantes. Medicamentos como la heparina o fondaparinux (Arixtra) impedirán que los coágulos sean más grandes. Hay otro tipo de medicamentos anticoagulantes que se pueden tomar con una duración prolongada para evitar eso mismo y son la warfarina o rivaroxabán.

Recuerda que solo un médico podrá darte el tratamiento a seguir en función de tus necesidades, consulta siempre a un especialista

Prevención de la flebitis

Hay muchas formas de prevenir la inflamación de la vena. Tras revisar diferentes ensayos clínicos, Vascular Group publicó en Cochrane que el Aloe vera podría tener efectos positivos en la prevención y el tratamiento de la flebitis por infusión.

El grupo de trabajo revisó diferentes ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios con 7645 pacientes para sacar sus conclusiones. Compararon casos en los que a los pacientes se les aplicó Aloe vera con casos en los que a los pacientes se les aplicó únicamente una compresa con alcohol al 75%. Para sacar sus conclusiones intervinieron a los pacientes entre 1 y 15 días, sin embargo no consideran que su estudio sea concluyente.

Examinaron pacientes con flebitis de diferente gravedad y las pruebas evidenciaron que la aplicación de Aloe Vera fresco puede ser eficaz para prevenir la flebitis por infusión.

Además de la aplicación del Aloe vera se pueden seguir otros prácticos consejos que ayudarán a prevenir esta enfermedad que afecta al riego sanguíneo.

Lo más importante es acabar con el sedentarismo. Si no puedes hacer deporte de forma regular, intenta hacer en casa algunos movimientos o una pequeña rutina de ejercicios. Es la forma más eficaz de evitar la flebitis.

Una actividad muy sencilla que puedes realizar es la bicicleta sin salir de casa. Túmbate en la cama y con las piernas en el aire simula dar pedaladas. Es un ejercicio que viene especialmente bien a las personas que pasan mucho tiempo sentadas en su día a día.

La deshidratación puede favorecer la aparición de flebitis por lo que conviene beber mucho agua a diario, entre 1,5 o 2 litros al día. La falta de agua en nuestro cuerpo puede provocar la viscosidad de la sangre, y en el caso de las personas mayores esta deshidratación puede ser determinante.

Escrito por Macarena Simal
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