Disfasia: definición, diagnóstico, síntomas, causas y tratamiento
Disfasia: definición, diagnóstico, síntomas, causas y tratamiento

Disfasia: definición, diagnóstico, síntomas, causas y tratamiento

La disfasia corresponde a un trastorno del lenguaje oral. Estos síntomas tratan principalmente de la recepción de la expresión y de la sintaxis. Puesto que afecta al 1% de los niños, la disfasia se conserva muy a menudo en la edad adulta.

Definición: ¿qué es la disfasia infantil?

La disfasia es por definición, un trastorno primario y duradero del desarrollo y del aprendizaje del lenguaje oral. Forma parte de los trastornos específicos del aprendizaje, junto con la dislexia, la dispraxia o la discalculia.

Muy poco conocida, la disfasia afecta, sin embargo, a 1 niño de cada 100, de los cuales, por alguna razón inexplicable, afecta tres veces más a los niños que a las niñas. Está reconocida como una discapacidad.

Se trata de un trastorno caracterizado por los problemas a la hora tanto de hablar como de comprender el discurso hablado.

La disfasia se manifiesta por dificultades para expresarse y para memorizar informaciones. No está debida ni a un déficit intelectual o sensorial, ni a un trastorno del comportamiento.

Eso no evita que la disfasia pueda ser altamente frustrante para el paciente, así como para sus cuidadores o familiares.

Síntomas: ¿cómo reconocer la disfasia?

Los síntomas disfásicos pueden evidenciar la existencia de algún trauma cerebral que muy probablemente necesite atención médica. Es frecuente que aparezcan episodios de disfasia después de accidentes cerebrovasculares. Por ello, en caso de que se presenten este tipo de episodios después de golpes o caídas, es fundamental acudir al médico para valorar la gravedad del golpe.

Los síntomas de la disfasia se pueden dividir en varias y amplias categorías:

- disfasia receptiva: La comprensión del lenguaje está alterada. Esto viene acompañado a menudo por un trastorno fonológico y provoca un desarrollo limitado de la expresión. El discurso del niño es incoherente y repetitivo, con un vocabulario pobre.

- disfasia expresiva: La programación y la realización de las palabras está alterada. Tiene dificultades para encontrar las palabras y a menudo utiliza palabras de relleno. La escritura es difícil.

- disfasia de sintaxis: El niño tiene dificultades para estructurar las frases. Habla de manera telegráfica, con frases cortas o palabras sueltas.

Dependiendo de los síntomas observados, se distinguen tres tipos de disfasia. La disfasia fonológico-sintáctica es la más frecuente. Reagrupa los trastornos fonológicos (el niño es poco inteligible) y sintácticos.

También existen la disfasia léxico-sintáctica (vocabulario extremadamente pobre), la disfasia semántico-pragmática (problemas de formulación), la disfasia receptiva o agnosia auditivo-verbal (el niño no consigue asociar un sonido a un objeto o a un lugar) y la disfasia fonológica (mala comprensión).

Causas de la disfasia

En adultos, la causa fundamental de la disfasia es el daño cerebral. El origen puede ser un traumatismo o simplemente la consecuencia de alguna enfermedad neurológica degenerativa.

Las causas más comunes son:

- la demencia

- fuertes golpes en la cabeza

- la enfermedad del Parkinson

- un accidente cerebrovascular

- la enfermedad de Alzheimer

- la epilepsia

En el caso de la disfasia infantil, suele asociarse a un retraso de la maduración de las estructuras del lenguaje. No existen estudios concluyentes al respecto, pero se suele considerar que existen una serie de factores que influencian los problemas de maduración que desembocan en la disfasia (y en todo caso, no se debe confundir con la diplejía espástica). Estos son:

- traumatismos craneoencefálicos durante el parto

- falta de oxígeno al nacer

- lesiones cerebrales al nacer

- enfermedades infecciosas que afectan al cerebro

- periodos largos de hospitalización

Tipos de disfasia

Existen tres tipos de disfasia, cada una de ellas divididas a su vez en otros dos tipos:

Disfasia mixta o receptiva

En este tipo la comprensión del lenguaje se encuentra alterada. Se divide en: sordera verbal y déficit sintáctico fonológico.

- Sordera verbal: la más grave. En estos casos el niño escucha bien pero no es capaz de interpretar los sonidos. Al mismo tiempo, y estando evidentemente relacionado, posee un vocabulario escaso, incoherente y repetitivo.

- Déficit sintáctico fonológico: se da una incapacidad de descodificación y análisis de oraciones larga y conceptos abstractos. El paciente utiliza frases cortas, simples y mal organizadas.

Disfasia expresiva

El paciente tiene problemas en las etapas de programación y realización de palabras. Los dos tipos de disfasia expresiva son:

- Dispraxia verbal: el paciente no puede realizar ciertos movimientos que son necesarios para producir sonidos.

- Alteración en la producción o programación fonológica. Se relaciona con la articulación errónea de los sonidos. Pronuncian bien y comprenden los sonidos de manera separada, pero no dentro de una palabra o frase.

Disfasia con dificultad para la organización del significado

Los pacientes presentan una gran dificultad para estructurar frases. Se divide en: síndrome lexical sintáctico y síndrome semántico pragmático.

- Síndrome lexical sintáctico: se trata de la dificultad de producir y retener palabras nuevas. A pesar de ello, el discurso se produce y se entiende bien.

- Síndrome semántico-pragmático: se trata de la incapacidad para comprender palabras, preguntas o instrucciones. No entienden el fin comunicativo del lenguaje, por lo que en muchas ocasiones suelen hacer monólogos. Todo juego simbólico es inalcanzable.

Diagnóstico de disfasia

El diagnóstico de la disfasia sólo se puede realizar después de realizar una serie de exámenes que permitirán descartar otras eventuales patologías. Muy a menudo se realiza hacia la edad de los 5 años. El reconocimiento del lenguaje que efectúa el ortofonista también suele ir acompañado de una entrevista con la familia para seguir la evolución del niño. Se administran pruebas de comprensión léxica y sintáctica, de fonología y de expresión.

Tratamiento de la disfasia

El tratamiento de la disfasia pasa por una rehabilitación ortofónica que tiene que realizarse lo más precoz e intensiva posible. La atención es pluridisciplinar (ortofonía, psiquiatría infantil, psicomotricidad, ortóptica) para acompañar al niño lo máximo posible y limitar el impacto de la enfermedad en sus resultados escolares. Desgraciadamente, la rehabilitación no permite en la mayoría de las veces una curación completa.

Algunos de los ejercicios de rehabilitación más habituales son:

- practicar movimientos buco-faciales: boca, lengua, labios, respiración. Todos estos movimientos han de estar orientados a la mejora de la pronunciación de los fonemas.

- ejercicios para aumentar el vocabulario: han de tener una complejidad creciente. Se pueden utilizar categorías o campos semánticos para poco a poco ir introduciendo nuevos conceptos. A menudo es útil acompañar los conceptos con imágenes.

- trabajar la memoria auditiva. Para esto puede ayudar relacionar los sonidos con movimientos corporales.

- realizar ejercicios de discriminación auditiva: enseñar al niño a distinguir sonidos distintos a través de juegos.

- añadir actividades que permitan aumentar la comprensión verbal

- ejercicios morfosintácticos (crear frases a partir de palabras)

- ejercicios que le ayuden a organizar y estructurar oraciones

Escrito por Macarena Simal
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