Diabetes: tipo 1, tipo 2, diabetes gestacional, síntomas, dieta y tratamiento
Diabetes: tipo 1, tipo 2, diabetes gestacional, síntomas, dieta y tratamiento

Diabetes: tipo 1, tipo 2, diabetes gestacional, síntomas, dieta y tratamiento

La diabetes es un trastorno metabólico cuya prevalencia ha aumentado considerablemente en el mundo. Se distingue la diabetes de tipo 1 y la diabetes de tipo 2. Pero, ¿de qué se trata exactamente? Explicaciones.

Definición: ¿qué es la diabètes?

Más de 285 millones es el número de personas que padecerían actualmente de diabetes en el mundo, según la Federación Internacional de Diabetes. Un fenómeno preocupante calificado de «verdadera pandemia». De hecho, en los últimos diez años, la prevalencia de la diabetes ha aumentado considerablemente.

La diabetes es por definición, un trastorno metabólico que se traduce por un nivel de glucosa en la sangre (glucemia) anormalmente elevado: se habla de hiperglucemia. El trastorno es debido a una disfunción del sistema de asimilación y de almacenamiento de los azúcares aportados por la alimentación. Más precisamente, está relacionada a una disfunción en la hormona producida por las células del páncreas, la insulina.

Cuando coméis, los niveles de azúcar aumentan en la sangre gracias a la transformación de los glúcidos de los alimentos en glucosa. Cuando el organismo detecta este aumento, activa la secreción de insulina en el páncreas. Liberada, la hormona favorecerá el almacenamiento de glucosa en las células y en el hígado, haciendo descender otra vez la glucemia.

En las personas que padecen diabetes este sistema ya no funciona, lo que conduce a una hiperglucemia. Sin embargo, existen diferentes tipos de diabetes: la diabetes de tipo 1, de tipo 2 (y la diabetes gestacional y durante el embarazo). Y todas no tienen los mismos orígenes.

Diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 y diabetes gestacional

La diabetes de tipo 1, antiguamente llamada diabetes «insulinodependiente» o diabetes «juvenil» se encuentra, por lo general, en los sujetos jóvenes: los niños, los adolescentes o los adultos jóvenes. Esta forma afecta al 10% de los diabéticos, se produce cuando el páncreas ya no produce insulina o no la suficiente para asegurar la regulación de la glucemia. Esto se debe a una reacción autoinmune.

Por razones todavía desconocidas, el organismo ataca y destruye ciertas células del páncreas que ya no puede producir la hormona indispensable. En ausencia de la insulina, la glucosa no puede salir de la sangre y la glucemia sigue siendo elevada constantemente, incluso en ayunas.

La diabetes de tipo 2, a veces llamada diabetes «no insulinodependiente» o diabetes de «la edad madura», aparece como su nombre indica, en los sujetos de edad más avanzada. Es la forma más frecuente: afecta al 80% de los diabéticos y se refiere a un mecanismo diferente de la del tipo 1. En estos diabéticos, la producción de insulina, por lo general es normal, sin embargo, la hormona se utiliza mal.

Aunque se libera, las células ya no reaccionan a su presencia: se habla de resistencia a la insulina. De hecho, la glucosa permanece en la sangre, lo que conduce a una hiperglucemia. Frente a esta resistencia, el páncreas empieza a producir más insulina, lo que acaba por agotarlo. A la larga, ya no puede asegurar una producción suficiente de la hormona.

Hablamos de diabetes gestacional cuando se diagnostica por primera vez en una mujer embarazada. Las hormonas del embarazo pueden bloquear el trabajo que hace la insulina, lo que incrementa el nivel de glucosa en la sangre. De manera general, esto ocurre a la mitad del periodo de gestación de la mujer. 

Alimentación y dieta para controlar la diabetes 

Para disponer de un plan de alimentación y una dieta adecuada para controlar la diabetes es fundamental digirise a un especialisista o nutricionista. El será el encargado de crear un plan de alimentación adecuado para cada paciente. 

Las personas con diabetes deben prestar especial atención para asegurarse de que exista un equilibrio entre sus alimentos, insulina y medicamentos orales, y ejercicio, para ayudar a controlar su nivel de glucosa.

Síntomas y signos de la diabetes

La hiperglucemia constante tiene numerosas consecuencias sobre el organismo y provoca toda una serie de síntomas. Sin embargo, los signos son, por lo general, más discretos en el caso de una diabetes de tipo 2. Ésta última también puede evolucionar progresivamente sin que la persona se dé cuenta. Los principales síntomas de la diabetes son:

-    Aumento de sed y de hambre

-    Ganas frecuentes de orinar

-    Debilidad y fatiga excesiva

-    Pérdida de peso rápida e inexplicable

-    Infecciones frecuentes

-    Ralentización del proceso de cicatrización en caso de una herida

-    Sequedad en los ojos o una visión borrosa

Todos estos signos tienen que alertar y empujar a consultar a un médico, que realizará los exámenes para confirmar o no la presencia de la diabetes. El diagnóstico se realiza, especialmente, por un análisis sanguíneo en ayunas. Si la glucemia en ayunas es igual o superior a 1,26 g/l, y esto, en dos veces, se confirma la diabetes. Se pueden realizar exámenes complementarios para evaluar el estado general de salud del paciente.

Diabètes: tratamiento

Hoy en día, la diabetes es una enfermedad incurable. Sin embargo, si no se la trata a diario, puede conducir a serias complicaciones para el organismo. Esto es por lo que es importante diagnosticar la diabetes para tratarla y para controlarla tan pronto como sea posible. La diabetes de tipo1, ya que se debe a una ausencia de insulina, el tratamiento consistirá en inyecciones diarias de la hormona, que permitirán reducir la glucemia.

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Para la diabetes de tipo 2, que está favorecida especialmente por el sobrepeso, la obesidad y la falta de actividad física, el tratamiento es más complejo. En primer lugar, consiste en medidas para cambiar el estilo de vida, destinadas a favorecer la actividad física y una alimentación variada y equilibrada. A esto, se añaden los tratamientos antidiabéticos que estimularán especialmente la acción de la insulina sobre las células del organismo.

Cuando el páncreas ya no puede fabricar la suficiente insulina son necesarias las inyecciones de hormonas, como en la diabetes de tipo 1. En ambos casos, la finalidad de los tratamientos es normalizar la glucemia para reducir el impacto sobre el organismo.  Aunque son necesarios un seguimiento médico y unas revisiones regulares, los dos diabéticos pueden llevar completamente una vida activa normal.

Escrito por Macarena Simal
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