Mireia Belmonte, lejos de su mejor momento pero con opciones

La deportista de Badalona arrastra una lesión desde 2015 pero siempre está en las quinielas.

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Mireia Belmonte es una de las mejores representantes de nuestro país en los Juegos Olímpicos. Un oro, dos platas y un bronce la han llevado a ser abanderada este año junto a Saúl Craviotto. Pero una tendinitis, o lo que queda de ella, le impide disfrutar como antes de la natación.

Desde muy joven, Belmonte ha tenido altibajos en su relación con el deporte que la ha llevado a la gloria. Cuando, con 15 años, se enfrentaba al Europeo júnior en Palma de Mallorca, su entrenador la encontró llorando en su habitación. Pero al siguiente día disfrutaba como nadie: salió en el 200 libres por la calle 8, ganó e hizo un campeonato espectacular.

Los años solo han conseguido reforzar esta forma de vivir la competición de élite. Quizás ahora con sufre más que antes, y la carga psicológica es más dura que la física. Y eso que en 2015 sufrió una tendinitis en los hombros que la ha apartado de sus mejores números, algo que todavía resiente.

Hasta ahora, su mundo tenía como prioridad máxima el entrenamiento y la piscina, algo que le impedía disfrutar de algunos eventos como la jornada de inauguración. Esta vez se ha impuesto el criterio de la badalonesa, que además ha formado parte de la cabecera de la comitiva.

En cuanto a su participación en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, logró llegar a la final de los 400 m combinados y estuvo a punto de llevarse medalla. Solo dos décimas la separaron de la estadounidense Flickinger, consiguiendo así un cuarto puesto muy meritorio.

Hoy le toca el turno a las semifinales de los 1500 metros libres, en los que tiene posibilidades de clasificar para la final. Una vez dentro, el miércoles, todo puede pasar. Pero una luchadora como Mireia Belmonte estará preparada para todo.