¿Y si un descenso del oxígeno significara el fin de la Humanidad?

Según recientes investigaciones, el final del camino para todas las formas de vida que dependen del oxígeno podría ser... la asfixia, en los próximos mil millones de años.

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Asteroides, volcanes, guerras nucleares... Hay muchas cosas que podrían ser responsables del fin de la Humanidad y de la vida terrestre. A través de un estudio, publicado en Nature Geoscience el 1 de marzo de 2021, los investigadores aportan una nueva hipótesis de "apocalipsis", la de un agotamiento del oxígeno en la atmósfera en unos mil millones de años. La vida microbiana (y ciertamente la increíble criatura tardígrada) seguiría existiendo... mucho después de que nos hayamos ido.

Menos dióxido de carbono, menos oxígeno

Para llegar a estas conclusiones, los científicos realizaron varios estímulos anticipados de la biosfera terrestre, teniendo en cuenta los cambios en la luminosidad del Sol, la disminución de los niveles de dióxido de carbono al descomponerse en la atmósfera (aumentando al mismo tiempo el calor de la Tierra)... Anteriormente habían predicho que el aumento de la radiación solar haría desaparecer los océanos de la superficie del planeta azul en unos 2000 millones de años.

Sin embargo, su nuevo modelo indica que, mucho antes, será la reducción extrema del oxígeno la que acabe con la vida en la Tierra. En efecto, la disminución drástica del dióxido de carbono sería la causa de la reducción de todos los seres vivos capaces de fabricar materia orgánica mediante la fotosíntesis (organismos fotosintéticos). Y por lo tanto, oxígeno. Es cierto que el fenómeno no se produciría antes de mil millones de años, pero la transición tendría lugar con bastante rapidez, según los investigadores.

En busca de otros planetas habitables

La Tierra se transformaría entonces radicalmente y se encontraría en el estado en el que estaba hace 2,4 millones de años, antes del "gran evento de oxidación" (GOE).

La atmósfera después de la gran desoxigenación se caracteriza por el alto nivel de metano, los bajos niveles de CO2 y la ausencia de la capa de ozono", afirma el profesor Kazumi Ozaki de la Universidad de Toho (Japón) en un comunicado. El sistema terrestre será probablemente un mundo de formas de vida anaeróbicas (que viven en ausencia de oxígeno, nldr).

Esta investigación forma parte del proyecto NExSS (Nexus for Exoplanet System Science) de la NASA, que estudia la habitabilidad de planetas similares al nuestro fuera del Sistema Solar. ¿Cuál es la relación, te preguntarás? Pues bien, según los autores del estudio, es poco probable que el oxígeno atmosférico sea una característica permanente de los mundos hospitalarios. Tal vez deberíamos buscar otras bioseñales además del oxígeno, para maximizar nuestras posibilidades de detectar vida en otros lugares, según dijeron.