¿Sabes por qué las galletas tienen pequeños agujeros?

Parte imprescindible de la receta de cualquier galleta es hacer unos pequeños agujeros en la masa. La razón por la que se hace es para evitar que se infle y conseguir que queden crocantes.

¿Sabes por qué las galletas tienen pequeños agujeros?
Leer más
Leer más

Todos hemos comido en algún momento unas deliciosas galletas, ya sean caseras o industriales. Y mientras te deleitas con su dulce sabor y su toque crocante… ¿Nunca te has preguntado por qué tiene pequeños agujeros?

Estos agujeros no son estéticos, ni mucho menos. Son imprescindibles para la elaboración de cualquier receta de galletas. Sin ellas, el resultado no sería tan crujiente y delicioso.

Y es que la función de estos huecos es dejar salir el vapor durante la cocción. Si no estuvieran, la masa se reblandecería por la humedad y perderían su textura característica.

Además, la galleta se hincharía y no quedaría plana, cómo se supone que debe quedar. Es por eso que, si estás pensando en cocinar algunas galletas, no debes olvidar pincharlas antes de meterlas al horno.

Agujeros en galletas industriales

Por supuesto, y dado que todas las galletas deben hornearse agujereadas, las que son de elaboración industrial también necesitan estos huecos.

Pero, ¿imaginas comprar unas galletas en el supermercado y verlas con agujeros de distintos tamaños, desordenados por todo el producto? Serían feas, y probablemente no te fiarías de comprarlas.

Es por eso que las industrias utilizan máquinas que agujerean las galletas con los patrones que tan bien conocemos, y que podemos ver en galletas como las “Príncipe”.

En casa te será difícil repetir un patrón idéntico, y, ¿quién quiere que sea así? La gracia de las galletas caseras es que cada una tenga una forma distinta, y los agujeritos que les hagas pueden ser distintos entre sí.

Hay muchas formas de hacer estos agujeritos, pero lo más recomendable es utilizar un tenedor o un palillo para hacerlo. Y, ¿qué tal si experimentamos un poco? Prueba a añadir más o menos agujeros para experimentar con nuevas texturas. ¡En la cocina siempre hay que ser creativo!