Reaparece una increíble carta de Galileo Galilei perdida hace 400 años

Reaparece una increíble carta de Galileo Galilei perdida hace 400 años

Los historiadores siguen su pista desde hace siglos: una carta perdida y firmada de la mano de Galileo Galilei ha reaparecido. Esta demuestra que el científico italiano, al que condenó la Inquisición por herejía en 1633, había intentado limar las asperezas de la institución religiosa.

El documento es sorprendente, pero su descubrimiento no lo es menos. El pasado mes de agosto, Salvatore Ricciardo, un historiador de ciencias estudiante de postdoctorado de la universidad italiana de Bérgamo ha desenterrado de los archivos de la Royal Society, como por casualidad, una carta firmada por Galileo Galilei. Un documento con el que los historiadores soñaban encontrar desde hacía 400 años.

"No podía creer que esta carta fuera la que prácticamente todos los especialistas de Galileo Galilei pensaban que se había perdido para siempre", declara Ricciardo. Varias semanas después de su descubrimiento, el historiador continúa atónito: "¡No se encontraba en una biblioteca oscura, sino bajo nuestros ojos, en las estanterías de la Royal Society!

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Dos versiones de una misma carta

El ilustre matemático, físico y astrónomo Galileo Galilei vivió en el siglo XVI. Al igual que numerosos científicos de su época, sufría frecuentes ataques por parte de las instituciones religiosas. En 1633, la Inquisición, una jurisdicción de la Iglesia católica encargada de condenar la herejía, lo detuvo. El crimen del científico italiano fue, principalmente, defender el heliocentrismo que teorizó Nicolás Copérnico 70 años antes.

Este planteamiento coloca al Sol en el centro del universo, aunque muchos hoy lo sigan negando, al igual que la tierra es redonda. En definitiva, esto iba, por lo tanto, en contra de la doctrina religiosa que proclamaba que era la Tierra la que estaba en el centro del universo. Galileo Galilei sabía que estaba amenazado tras dos décadas, pero fue una carta escrita en 1613 la gota que colmó el vaso. En una carta que envió a su amigo Benedetto Castelli, matemático de la universidad de Pisa, Galileo Galilei expresa sus dudas con respecto a la Iglesia Católica.

Sin embargo, hace varios años que los historiadores establecieron que existían dos versiones de esta misma carta. La primera, la que recibió la Inquisición, afirmaba con tono hostil que la investigación científica debería liberarse de la doctrina teológica. Galileo Galilei escribió en ella que, según él, los raros acontecimientos astrológicos descritos en la Biblia no deberían tomarse al pie de la letra.

El sabio avanzó que era posible que los escribas hubieran simplificado esas descripciones para que la mayoría de los mortales pudieran comprenderlas. También afirmaba que el modelo heliocéntrico que colocaba al sol en el centro del universo no era incompatible con la Biblia.

Tachones y anotaciones

Pero había una segunda carta redactada con un tono más conciliador que se creía perdida. Nadie la había encontrado hasta hoy. La carta que ha redescubierto Salvatore Ricciardo llena de tachones y anotaciones demuestra que Galilei intentó, sin lugar a dudas, matizar sus propósitos, como lo hizo durante su juicio ante la Inquisición.

Así pues, la copia que recibió Roma en 1816 no era la original. La misiva podría haber sido falsificada por un clérigo que quisiera perjudicar al erudito. En esta versión con anotaciones, Galilei revisa su copia suavizando sus propósitos más separatistas. Por ejemplo, en la primera versión, hacía referencia a un pasaje de la Biblia como "falso, si lo interpretamos literalmente". La palabra "falso" aparecía subrayada para reemplazarla por "aparece distinto a la realidad".

Matizaciones que cambian la situación para los historiadores. Hacía 250 años que esta carta perdida estaba en posesión de la Royal Society de Londres. Parece que su caída en el olvido pudiera deberse a una mala indexación del documento. Los expertos tratan de rastrear su recorrido antes de que vuelva a manos de la institución londinense.

• Javier de la Rosa
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