Ingerir tu propia caca no es tan insano como parece

Ingerir tu propia caca no es tan insano como parece

Cuando tenemos relaciones sexuales podemos pensar que practicar sexo anal y después besarse en la boca puede transportar las bacterias de un lado a otro.

Cuando practicamos sexo anal y después hacemos una felación a nuestra pareja nos encontramos ante la situación de que quizás el pene se haya quedado sucio de restos de caca, que a lo mejor apenas se ve pero que luego te tragas al chupársela.

Riesgos que corremos

Al hacerle una felación a nuestra pareja después de practicar sexo anal y después chupársela estamos contaminándonos de los restos de nuestras heces que deberían quedarse en el culo. Esto se debe a que muchas bacterias están entrando en nuestra boca cuando no deberían.

El experto en salud pública Timoty Sly explican que si los patógenos intestinales son nuestros es menos perjudicial que si pertenecieran a nuestra pareja, aunque si ambos están sanos no tiene por qué ocurrir nada malo.

En el caso de que una persona tenga el sistema inmune debilitado, haya pasado por un trasplante hace relativamente poco tiempo o esté enferma con el VIH, entonces sí se podrían coger infecciones porque se transmitiría una nueva bacteria al organismo.

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¿Qué debemos hacer entonces?

Hay varias opciones, una de ellas es cambiar el orden en el que hacemos el amor, es decir, dejar el 'ass to mouth' de lado y reservar para el final el sexo anal, aunque eso no se puede planificar y muchas veces no controlas el orden en que haces las cosas en la cama. En el vídeo te dejamos con algún consejo que puedes utilizar en tu práctica sexual para no comerte tus excrementos ni los de tu pareja.

A. Borrás
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