Este es el momento en el que deberías preocuparte por la espuma de la orina

No eres un grifo de cerveza, se supone que tu orina no debe tener un aspecto tan espumoso.

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Si alguna vez has tenido prisa por orinar y has soltado todo el líquido en un gran chorro enérgico, es normal que se vea un poco de espuma. Se debe a la presión y a la velocidad con la que estás orinando. En algunos casos, los residuos químicos de los productos de limpieza también pueden hacer que tu orina tenga un aspecto espumoso. Sin embargo, si has estado viendo orina burbujeante en tu inodoro más a menudo de lo habitual, podría ser un signo de un problema mayor.

Deshidratación

Naturalmente, tu orina siempre te hace saber cuándo deberías beber más agua. Si no tomas tus ocho vasos de agua al día, tu orina será espumosa y maloliente, y parecerá que has tirado una pinta entera de cerveza por el retrete.

La solución a este dilema de salud suele ser bastante sencilla. Solo tienes que beber la cantidad de agua recomendada por el médico. Sabrás que has hidratado lo suficiente tu cuerpo cuando tu orina sea transparente o de color amarillo pálido.

Sin embargo, el problema puede ser un poco más grave si ves que tu orina es espumosa de forma regular a pesar de beber tus litros de agua diaria.

Enfermedad renal

Ver que el pis hace espuma cuando entra en contacto con el agua de la taza del váter no debería ser algo cotidiano. Si lo es, puede deberse a que tu cuerpo está expulsando proteínas a través de la orina. Normalmente, un riñóncompletamente funcional se supone que filtra las proteínas de la sangre y este proceso impide que grandes cantidades de proteínas lleguen a la orina. Por lo tanto, tener orina espumosa de forma constante podría indicar que tu riñón está dañado y no está cumpliendo su función de filtración. Este fenómeno se denomina proteinuria.

La orina espumosa no es el único síntoma de esta afección, por lo que debes estar atento a otros signos, como picor en la piel, vómitos, náuseas, fatiga, micción frecuente e hinchazón.