¿El teletrabajo generalizado está causando un desastre ecológico?
¿El teletrabajo generalizado está causando un desastre ecológico?
¿El teletrabajo generalizado está causando un desastre ecológico?
Leer más

¿El teletrabajo generalizado está causando un desastre ecológico?

Un estudio realizado entre empresas francesas y europeas concluye que la generalización del teletrabajo debido a la crisis sanitaria podría tener graves consecuencias ecológicas.

El teletrabajo es sin duda una de las herramientas más eficientes y menos costosas para luchar contra la propagación de COVID-19. Pero el uso masivo de este modo de funcionamiento en las empresas también podría conducir a un verdadero "desastre ecológico", principalmente por las toneladas de residuos electrónicos que generaría, advierte un estudio realizado por BNP Paribas 3 Step IT titulado "The State of Business IT 2020".

Hardware adicional en 8 de cada 10 empresas

La situación es alarmante. Según el estudio, hoy en día ya se generan 53,6 megatones de residuos electrónicos al año, lo que equivale a tirar 1000 ordenadores portátiles por segundo. Y las medidas impuestas en muchas empresas en respuesta a la crisis sanitaria no están realmente destinadas a mejorar las cosas, aunque el teletrabajo se presenta a menudo como una solución para combatir el calentamiento global.

De hecho, el estudio sugiere que el 83 % de las empresas francesas han comprado equipos adicionales en los últimos meses para asegurar la continuidad del negocio a distancia, y el 67 % de las empresas esperan ver aumentar su presupuesto de TI en los próximos 12 meses.

Ante el aumento del riesgo de nuevas pandemias en el futuro, el 51 % de las empresas francesas también tienen previsto permitir que sus empleados sigan trabajando a distancia de forma recurrente.

Las empresas francesas, "conscientes"

Problema: Entre las empresas francesas encuestadas, el 33 % admitió no saber dónde van a parar sus desechos electrónicos, y el 39 % tiene la intención de seguir almacenando el equipo viejo sin usar. Por lo tanto, los dispositivos abandonados durante la pandemia solo contribuirán a aumentar los niveles de contaminación electrónica.

Y esto debería reflejarse en los números. Según el estudio, se espera que casi una cuarta parte de los ordenadores de sobremesa de Europa (22 %) se vuelvan obsoletos en el próximo año. Esta cifra alcanzaría incluso el 31 % en Francia.

En el centro de este preocupante cuadro hay buenas noticias: según el estudio, las empresas francesas están entre las más "conscientes" de su impacto ecológico. Por ejemplo, el 46 % de ellas miden su huella de carbono, lo que los coloca en el tercer lugar entre los países europeos, detrás de Suecia y Noruega.

Escrito por Irene M.F.

Sin conexión
Verifique su configuración