El polen aumenta las posibilidades de contraer COVID, incluso si no se es alérgico

Según un estudio, las mayores concentraciones de polen en primavera podrían ser sinónimo de más contaminaciones por Covid-19 durante esta estación.

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Vuelven los días de sol, y con ellos el polen, asociado a un posible aumento del número de casos de COVID-19. O en todo caso, esta es la conclusión de un trabajo de investigación publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences el 9 de marzo de 2021.

Según los investigadores, la exposición a estos pequeños granos de materia vegetal podría aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad. Y esto puede ocurrir incluso si no se padece ninguna alergia al polen u otro tipo de fiebre del heno.

Aumento del polen, aumento de las infecciones

Hace unos años, estos mismos científicos ya demostraron que el polen podía "suprimir" la reacción de nuestro sistema inmunitario contra los virus. Y la razón es que sus semillas interfieren con las proteínas responsables de señalar la presencia de una intrusión a las células que recubren las vías respiratorias (interferones antivirales). Así, pueden hacer que las personas sean más susceptibles a este tipo de infecciones. Este sería el caso del coronavirus.

Para analizar esta hipótesis, los investigadores observaron, en 31 países, las variaciones de las nuevas infecciones por COVID-19, las de los niveles de polen y las condiciones meteorológicas entre enero y abril de 2020. Resulta que las tasas de infección tendían a sumarse cuatro días después de un episodio fuerte de polen: eran de un 4% más altas por cada aumento de 100 granos de aire por metro cúbico.

Medidas para protegerse de ella

No solo las personas que padecen fiebre del heno durante este periodo concreto pueden padecerla, todo el mundo se vería afectado por el fenómeno. El fisiólogo vegetal y coautor del estudio Lewis Ziska, entrevistado por ScienceAlert, aconseja por permanecer en el interior y limitar su exposición -tanto al coronavirus como al polen.

Durante la "temporada de polen" -que además llega antes y dura cada vez más tiempo, debido al cambio climático- llevar una mascarilla al aire libre también le beneficiará, ya que la mayoría de las protecciones son más que suficientes para filtrar los granos de polen. Por último, debe estar atento a sus síntomas: los estornudos y la tos podrían ser señal de un caso leve de COVID-19, y no de una simple alergia (y viceversa).