Así es como deberías limpiarte después de ir al baño
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Así es como deberías limpiarte después de ir al baño

Limpiarse es bastante sencillo, pero te sorprenderá la cantidad de gente que lo hace mal.

Puede que pienses que limpiar el culo es una tarea sencilla, y aunque no supone ningún esfuerzo, hay muchas cosas que debes y no debes hacer cuando se trata de limpiarte ahí abajo. Si lo haces mal, podrías estar favoreciendo que se produzcan algunas afecciones irritantes, como infecciones urinarias, hemorroides y fisuras anales, en tus regiones inferiores.

Movimiento de limpieza

No te vuelvas loco con tu cavidad anal después de ir al baño, hay un movimiento determinado que debes seguir para mantener alejadas las infecciones. Seguro que tus padres te lo dijeron cuando te enseñaron a ir al baño, pero como ya ha pasado tiempo, te lo recordamos. Hay que limpiarse siempre de delante hacia atrás. Las mujeres y las personas con vagina deben seguir esta indicación en todo momento, ya que arrastrar las heces hacia la uretra podría desencadenar una infección del tracto urinario (ITU).

Por otro lado, las personas con pene tienen más libertad para elegir el movimiento de limpieza que deseen, pero los expertos también recomiendan seguir la dirección de adelante hacia atrás. Limpia lejos de la zona del perineo, el espacio entre los genitales y el ano, para evitar microdesgarros por los que puedan entrar las bacterias.

No te refriegues con el papel como si fuera una encimera de cocina, sé suave con la presión y el tacto.

Cuidado de las nalgas

No usarías una toalla súper rasposa para tu cara, así que ¿por qué tratar tu trasero de forma diferente? Elige una marca de papel higiénico que sea conocida por su suavidad. Asegúrate de que no sea demasiado fino y, sobre todo, no compres papel higiénico perfumado. Los productos con fragancia irritan la piel que rodea el ano. Además, trata de evitar el uso de toallitas húmedas, a menos que tu médico te haya indicado lo contrario. Si buscas el mismo efecto, quizá quieras invertir en un bidé. Este ingenioso utensilio reducirá el consumo de papel higiénico y dejará tu culito bien limpio.

Por último, termina tu rutina “caquil” con un lavado de manos de 20 segundos. ¡Con jabón por supuesto!


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