Conjuntivitis: conjuntivitis vírica, conjuntivitis alérgica, remedios y tratamiento
Conjuntivitis: conjuntivitis vírica, conjuntivitis alérgica, remedios y tratamiento

Conjuntivitis: conjuntivitis vírica, conjuntivitis alérgica, remedios y tratamiento

La conjuntivitis corresponde a una inflamación de la conjuntiva, en los ojos. Sus formas más frecuentes son la conjuntivitis vírica y la conjuntivitis alérgica. ¿Cuál es su tratamiento? Y, ¿cómo curarla?

Definición: conjuntivitis vírica, bacteriana y alérgica

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, una fina membrana transparente de las células que recubre la superficie del ojo y que no se debe confundir ni con un orzuelo ni con un Chalazión. Se manifiesta por ojos rojos y lacrimógenos. Es un trastorno ocular muy frecuente.

La conjuntivitis puede tener diferentes orígenes. Cuando es infecciosa, es debida muy a menudo a un virus (conjuntivitis vírica) y a veces a una bacteria (conjuntivitis bacteriana). Se trata de formas altamente contagiosas.

La conjuntivitis alérgica se manifiesta como resultado de una alergia, mayoritariamente al polen. Por último, una irritación también puede ser la causa de una conjuntivitis.

La conjuntivitis es frecuente en los bebés y en los niños. También puede afectar a los animales domésticos como los perros y los gatos.

Síntomas: ¿cómo reconocer una conjuntivitis?

El primer síntoma clínico de la conjuntivitis es una rojez en el ojo o en los ojos afectados. Por lo general, está acompañada de dolores, irritaciones, picor, impresión de quemazón y lagrimeo. El paciente puede sentir la sensación de tener como un pequeño balón en el interior del ojo.

También se observa una secreción acuosa en los ojos. Será clara en caso de conjuntivitis viral y de color y purulenta en caso de conjuntivitis bacteriana.

Varios trastornos oculares, como un glaucoma, una escleritis (inflamación de la parte blanca del ojo) o una queratitis (inflamación de la córnea), poseen síntomas similares a la conjuntivitis. En caso de duda, hay que consultar rápidamente a un oftalmólogo.

Tratamiento y duración: ¿cómo tratar o curar una conjuntivitis?

Para evitar cualquier complicación, es importante consultar a un médico desde la aparición de los primeros síntomas. El tratamiento de la conjuntivitis depende de su origen. La conjuntivitis viral se cura muy a menudo por sí sola al cabo de 10 ó 15 días. El tratamiento consiste en lavar el ojo con un serum fisiológico y utilizar unas gotas de colirio antiséptico varias veces al día.

En el caso de una conjuntivitis bacteriana, el tratamiento se basa en gotas de colirio antibiótico. Tiene que ser frecuente, entre cuatro y seis veces al día.

La conjuntivitis alérgica es más difícil de curar. De hecho, en este caso es necesario conseguir determinar de dónde viene la alergia para tratarla. Se puede prescribir un tratamiento a base de colirio antihistamínico.

Atención: en caso de conjuntivitis, la automedicación es extremadamente peligrosa. Sobre todo, no hay que utilizar cualquier colirio que tengáis en el botiquín. Esto podría, en los casos más graves, dañar el ojo de manera irreversible y provocar una pérdida de la agudeza visual.

Prevención y remedios caseros: ¿cómo evitar una conjuntivitis?

Medidas de higiene que permiten evitar contraer la conjuntivitis. Evidentemente, se recomienda evitar todo contacto con una persona que padezca conjuntivitis. También se aconseja lavarse siempre las manos antes de ponerse o quitarse las lentillas y después de haber estornudado o de haberse sonado. Los maquillajes potencialmente irritantes hay que evitarlos.

Una vez que se ha contraído la conjuntivitis, hay que evitar, sobre todo, tocarse los ojos. Por lo tanto, se tiene que interrumpir momentáneamente el llevar lentes de contacto.

Escrito por Macarena Simal
Última modificación

Sin conexión
Verifique su configuración