Cáncer de próstata: radioterapia, quimioterapia, síntomas y tratamiento
Cáncer de próstata: radioterapia, quimioterapia, síntomas y tratamiento

Cáncer de próstata: radioterapia, quimioterapia, síntomas y tratamiento

El cáncer de próstata es una de las principales causas de mortalidad por cáncer. Esta forma de cáncer representa el más común en los hombres de 50 años. ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Y su tratamiento?

Cáncer de próstata: definición

El cáncer de próstata figura entre los más frecuentes en los hombres y entre las principales causas de mortalidad por cáncer. La próstata es una glándula del aparato reproductor situada justo debajo de la vejiga y rodeando la uretra, el canal que permite evacuar la orina y el esperma. Su función es la de segregar y almacenar una parte del líquido seminal, que es uno de los componentes del esperma.

El cáncer se desarrolla cuando las células presentes en los tejidos de la próstata empiezan a mutar y a multiplicarse de manera incontrolada. Muy a menudo, este tumor queda localizado en la glándula y evoluciona lentamente. Por lo tanto, solo tiene efectos limitados en la salud y a menudo se descubre en una fase ya avanzada. De ahí la importancia de realizarse la prueba cuando se presentan ciertos factores de riesgo y, sobre todo, a partir de una cierta edad. De hecho, el riesgo de desarrollar un cáncer de próstata aumenta en los hombres a partir de los 50 años.

Cáncer de próstata: síntomas

De esta manera, el 65% de los cánceres se diagnostican en los hombres de más de 65 años. Aunque los efectos en la salud sean limitados en las primeras fases del cáncer, algunos síntomas, sobre todo urinarios y genitales, pueden aparecer a medida que se vaya desarrollando. Pueden ser dificultades en el momento de orinar (ya sea para comenzar a orinar o para retener la orina), una incapacidad para orinar, una necesidad frecuente de orinar, incluso sensaciones de dolor o de quemazón en el momento de la micción.

La presencia de un tumor también puede provocar la aparición de sangre en la orina o en el esperma. Son frecuentes los dolores o la rigidez en la parte inferior de la espalda, las caderas o en la parte superior de los muslos. Algunos pacientes también muestran una dificultad para tener una erección o incluso una alteración del estado general (fatiga, pérdida de apetito, de peso, nauseas). Si las células cancerosas se han extendido (fase 4 del cáncer), pueden aparecer insuficiencias o dolores en otros órganos.

La aparición de uno de estos signos tiene que llevarle a consultar a un médico, que le realizará los exámenes necesarios para evidenciar un potencial tumor en la próstata. Una vez que se haya diagnosticado el cáncer, el tratamiento dependerá de su fase, de su rápida evolución y, por supuesto, de la edad y del estado de salud del hombre.

Cáncer de próstata: tratamiento

Cuando las células cancerosas solo están muy localizadas en la próstata o el paciente es de edad avanzada, es posible que el médico solo considere una simple vigilancia de la evolución del cáncer. Esto permitirá evitar las complicaciones relacionadas con los tratamientos.

Sin embargo, cuando el cáncer está localizado, cuando el paciente es relativamente joven y con buena salud, es posible recurrir a una prostatectomía parcial o total. Esto consiste en retirar las partes o la totalidad de la próstata afectada para eliminar las células cancerosas y evitar cualquier progresión hacia otros órganos. Pero esta intervención necesita una anestesia general y puede llevar a algunas complicaciones, como problemas de erección y de incontinencia urinaria.

Además, cuando el estado de salud del paciente no lo permite o cuando el cáncer ha empezado a extenderse, el médico recurrirá en su lugar a un tratamiento hormonal. Muy a menudo a base de medicamentos que permitirán detener o reducir la producción de testosterona y, de esta manera, frenar la progresión del cáncer en el organismo. Sin embargo, el tumor no siempre responde bien al tratamiento y éste último tiene varios efectos secundarios, entre los cuales se encuentran una disminución de la libido, reacciones alérgicas o inflamaciones.

Radioterapia, hormonoterapia y quimioterapia

En caso de cáncer de próstata, también es posible recurrir a la radioterapia externa o interna. Este procedimiento se lleva a cabo en varias sesiones repartidas en varias semanas y tiene por objetivo destruir las células cancerosas e impedir su propagación con la ayuda de radiaciones dirigidas a la próstata. Bajo el efecto de las radiaciones, las células dejarán de multiplicarse y acabaran por morir al cabo de algunas semanas o meses. La radioterapia puede combinarse con una hormonoterapia pero conduce, como los demás tratamientos, a efectos secundarios como una sensación de fatiga, dificultades para orinar o incluso diarreas. Estos efectos desaparecen normalmente después de la última sesión.

Si la hormonoterapia no da resultado, al paciente se le puede prescribir una quimioterapia, en forma intravenosa o de medicamento. Este tratamiento atacará a las células cancerosas que se han desarrollado en el organismo y fuera de la próstata. Pero se recomienda más bien cuando el cáncer está en una fase avanzada y que tiene un impacto sobre las células sanas. De esta manera, tiene efectos secundarios indeseables como la pérdida del cabello, una sensación de fatiga, dolores de cabeza, etc., que normalmente desaparecen a lo largo de los meses, al mismo tiempo de las células cancerosas.

Diagnosticado a tiempo, por lo general, el cáncer de próstata se trata bien y la tasa desupervivencia de los pacientes supera el 75%.

Escrito por Macarena Simal
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