El hombre más gordo del mundo deja de serlo tras perder 300 Kilos

El hombre más gordo del mundo deja de serlo tras perder 300 Kilos
El hombre más gordo del mundo deja de serlo tras perder 300 Kilos

Inicialmente considerado como el hombre más gordo del mundo, Paul Mason, inglés de 51 años, ha logrado gracias a la ayuda de un balón gástrico perder dos tercios de su masa corporal. Una bella victoria a su favor, que desgraciadamente deja huella. Con una capa extra de grasa, el hombre está a la espera de una intervención quirúrgica para que le retiren los 10 Kilos de grasa que le permitirán tener un cuerpo harmonioso.

Hace un tiempo, no muy lejano en el que el británico Paul Mason era considerado el hombre más gordo del mundo. Y por la siguiente razón: pesaba 444 Kilos. Casi media tonelada que le impedía llevar a cabo actividades cotidianas. Demasiado grueso para hacer cualquier mínimo esfuerzo. Paul Mason se vio condenado a permanecer en la cama y no salir de ella.

El hombre podía engullir 20 000 calorias al día

Aunque Paul Mason ha sufrido por su estado físico, el hombre no ha llegado a ese peso extremo por casualidad. Sufría desde hacía tiempo un problema alimenticio compulsivo debido a una depresión. Paul Madison podía algunos días ingerir 20 000 calorias, es decir, diez veces la cantidad necesaria para un hombre normal, explica Daily Mail. Para hacerse una idea, el hombre describe los alimentos tipo que podía consumir durante una sóla comida: 40 paquetes de patatas, rollos de salchicha y bollería pudiendo engullir un comercio entero.

El británico justifica el problema alimenticio por el deterioro de la salud de su madre, coincidiendo aproximadamente con la muerte de su padre. En 2002, el peso de Paul Mason era tan problemático que los bomberos tuvieron que derribar los muros de su casa para poder sacarle.

Una operación que le ha salvado la vida

Hace algunos años, Paul Mason no pudiendo continuar de esa manera, si no quería poner en riesgo su vida, se concienció de seguir un drástico régimen. Un simple régimen no habría servido. Es así, como se le propuso a Paul la solución siguiente: introducirle un balón gástrico que reduciría su estómago al tamaño de un huevo. Con el tiempo, y después de una larga lucha contra la comida, Paul Mason ha conseguido finalmente perder 292 Kilos. Una bonita victoria para este atrevido británico, que no acaba aquí.

Actualmente, el hombre pide ayuda para perder los 10 Kilos de grasa que quedan todavía en su cuerpo. Después de su espectacular pérdida, Paul Mason sigue molesto por los desagradables kilos de piel que no desaparecieron durante la cirugía reconstructiva. Pero a través de su lucha contra la obesidad, este hombre de 51 años ha demostrado que … ¡no hay nada realmente imposbile cuando queremos verdaderamente cambiar las cosas!


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