El faraón Tutankamón no habría muerto como creíamos

Nacido de la unión de un hermano y una hermana, el faraón Tutankamón sufría varias discapacidades físicas. Una autopsia virtual revela que probablemente no murió de un accidente, como se creyó durante mucho tiempo.

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La arqueología sigue estando llena de secretos. Y ser un dios vivo no protege contra las duras leyes de la genética, Tutankamón ha pagado el precio. Los estudios sobre la momia del joven rey egipcio han confirmado lo que los especialistas pensaban: sus padres eran efectivamente hermanos. Y debido a esto, sufrió muchas discapacidades. Elementos que ponen en duda las supuestas causas de su muerte.

Este trabajo ha vuelto a la palestra gracias a un documental de la BBC titulado Tutankamón: la verdad al descubierto, que retoma un misterio que ha intrigado a los investigadores durante casi 100 años. De hecho, la tumba y la momia de Tutankamón fueron desenterradas el 22 de noviembre de 1922 y siguen siendo uno de los descubrimientos más emblemáticos y extraordinarios de la historia de la arqueología.

Enterrado en el Valle de los Reyes, este faraón de la XVIII Dinastía subió al trono en 1332 a.C. a la edad de nueve años y murió diez años después. En un principio se estimó que murió de un accidente durante una carrera de cuadrigas, pero los últimos análisis ponen en entredicho esta hipótesis.

Un faraón discapacitado

Las más de 2.000 exploraciones realizadas a la momia han permitido obtener una imagen fiel del cuerpo del difunto mediante tomografía. A partir de ahí, se realizó una verdadera autopsia virtual que reveló numerosas dolencias. Según los resultados, Tutankamón tenía un pie zambo, una mandíbula inferior demasiado retrasada y caderas femeninas anchas.

También padecía la enfermedad de Köhler, que ataca a los huesos del pie y provoca grandes dolores, según los científicos. Un diagnóstico que constituiría una prueba de que el faraón no terminó sus días como se pensaba.

"Era importante analizar su capacidad para conducir un carro y llegamos a la conclusión de que era imposible para él", explica Albert Zink, del Instituto de las Momias de Italia, a The Independent.
El faraón Tutankamón no habría muerto como creíamos Getty image
"Era incapaz de mantenerse en pie sin ayuda, y menos aún si se tiene en cuenta su pie de palo", continuó.

Además del precioso sarcófago y su inmenso tesoro, la tumba de Tutankamón también incluía unos 130 bastones. Esto apoya la tesis de un faraón incapaz de moverse solo.

Una muerte aún misteriosa

Debilitado por defectos genéticos, Tutankamón también habría sufrido malaria y una mala fractura en la pierna poco antes de su muerte. Además, los especialistas aún no tienen una respuesta definitiva sobre la causa exacta de su muerte. Aparte de los problemas genéticos.

"Sufría de malaria, por lo que es difícil decir si esto fue un factor importante en la causa de su muerte", dice el profesor Zink.

Otra hipótesis sugiere también el papel de la epilepsia en su muerte. "Necesitamos más análisis genéticos porque nos permitirán conocer mejor sus problemas", concluye. El incesto se practicaba a veces en las dinastías egipcias para mantener la línea de sangre lo más pura posible, pero esto acababa debilitando a su descendencia, dando lugar a personas con defectos o enfermedades genéticas.

Más cerca, la todopoderosa dinastía de los Habsburgo también tuvo su cuota de gobernantes gravemente discapacitados por la endogamia. Esto incluso provocó la extinción total de su rama española.