Apendicitis: síntomas, dónde está el apéndice, apendicectomía

Apendicitis: síntomas, dónde está el apéndice, apendicectomía

El apéndice es una pequeña prolongación del ciego, situado en la parte inferior derecha del abdomen. Es el responsable de la apendicitis. Pero, ¿cómo reconocer los síntomas y qué hacer en caso de sufrir una crisis de apendicitis? Explicaciones a continuación.

La apendicitis es la urgencia quirúrgica abdominal más frecuente. Aunque el número de operaciones ha bajado mucho a lo largo de las últimas décadas, sin embargo, su incidencia sigue siendo alta. Hoy en día, se estima que una de cada 15 personas tendrá un día apendicitis.

Como su nombre indica, la apendicitis es una inflamación aguda del apéndice ileocaecal. Una excrecencia natural que prolonga el ciego situado entre el intestino delgado y el colon derecho.

Los síntomas y signos de la apendicitis: cómo reconocerlos 

La apendicitis se caracteriza por un dolor intenso y brutal situado en la fosa íliaca derecha, que corresponde a la zona inferior derecha del ombligo. El dolor aparece de manera repentina y se acentúa progresivamente en un período de 6 a 12 horas.

La apendicitis tiene los siguientes síntomas y signos: náuseas o vómitos, una pérdida del apetito, fiebre alta, estreñimiento, diarrea, así como hinchazón abdominal o rigidez en el abdomen. Sin embargo, la imagen no es a menudo tan típica y pueden no darse todos los síntomas. Ausencia de temperatura, signos digestivos ausentes, el punto de dolor también puede estar situado en otro lugar del abdomen debido al posicionamiento atípico del apéndice.

En caso de sospecha de apéndice, es importante consultar a un médico lo más rápido posible, sobre todo si el dolor es intenso. En caso de ruptura del apéndice, si el abdomen se hincha rápidamente y se pone rígido, se trata de una urgencia médica.

El examen se hace presionando con prudencia el abdomen cerca del apéndice y liberando la presión de manera repentina. Si el dolor se acentúa, se trata de una apendicitis. El dolor también se intensifica cuando el paciente levanta la pierna derecha.

Las causas de la apendicitis

A menudo, la apendicitis debe su causa a una obstrucción de esta parte situada entre el intestino delgado y el colon derecho por las heces, moco o un aumento del tejido linfoide (conjunto de órganos donde residen los linfocitos y otras células del sistema inmunitario). En este caso, el apéndice se hincha, las bacterias lo colonizan y, eventualmente, puede empezar a causar necrosis.

Esta infección afecta a una persona de cada 15. La apendicitis también afecta a los niños ya que se produce mayoritariamente entre los 10 y los 30 años. También afecta un poco más a menudo a los hombres que a las mujeres.

Tratamiento y operación de apendicitis

La operación contra la apendicitis debe ser inmediata ya que el apéndice podría romperse. Si esto ocurriese, podría causarse una peritonitis, es decir, una infección del peritoneo, la pared fina que rodea la cavidad abdominal que contiene los intestinos.

La operación quirúrgica consiste en retirar el apéndice gracias a una incisión de unos pocos milímetros cerca de la fosa ilíaca derecha. El cirujano también puede proceder por laparoscopia practicando tres pequeñas incisiones en el abdomen e introduciendo una cámara en una de ellas. La operación por la cual se extirpa el apéndice se conoce con el nombre de apendicectomía o apendectomía. Se trata de una operación sencilla en la mayor parte de los casos. La operación puede necesitar de 24 horas a varios días de remisión y no está exenta de riesgos, aunque las complicaciones son poco frecuentes.

Hay dos tipos de apendicectomía que se pueden llevar a cabo para extirpar el apéndice de los jóvenes. El médico decidirá cuál de las dos es más conveniente aplicar en función de las necesidades de cada niño.

La apendicectomía abierta: esta operación es la tradicional que se practica para extirpar un apéndice infectado. A través de una incisión en el abdomen, el médico va a localizar el apéndice infectado. Lo separa del intestino grueso mediante un corte y lo extrae.

La apendicectomía laparoscópica. La operación es bastante similar a la anterior pero en este caso el médico va a utilizar una cámara que se llama laparoscopio. Con este aparato el especialista puede ver el interior del cuerpo. De igual forma el médico realizará una incisión para introducir la cámara y otra para poder operar al paciente e introducir los elementos quirúrgicos necesarios. La operación se monitorea a través de una pantalla que permite ver lo que el laparoscopio graba, son los ojos del cirujano.

Antes y después de la operación se suministran líquidos y antibióticos por vía intravenosa para prevenir complicaciones durante la operación, como pueden ser infecciones. Los médicos podrían administrar también al paciente analgésicos para aliviar el dolor.

Como es difícil de confirmar con certeza una apendicitis, ocurre que su extirpación revela que el apéndice era normal. Sin embargo, teniendo en cuenta los riesgos que puede originar una apendicitis no tratada, un cierto porcentaje de error es inevitable. Más aún cuando se sabe que la extirpación de este órgano no origina ningún efecto secundario indeseable. 

Si durante mucho tiempo se pensaba que el apéndice no era de ninguna utilidad, hoy en día se sabe que produce anticuerpos de la misma manera que otros órganos. Sin embargo, su extirpación no es perjudicial, ya que las defensas inmunitarias siguen siendo suficientes.

Apendicitis en niños

La apendicitis es poco frecuente en lactantes y se da la mayor parte de los casos en niños en edad entre los 5 y los 20 años. No es posible prevenir de ninguna forma la apendicitis en niños, lo único que se puede hacer es actuar lo antes posible en cuanto se presenten los síntomas y acudir con urgencia al médico.

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¿Qué pasa si revienta el apéndice?

Los apéndices muy inflamados pueden reventar si no se extirpan a tiempo. En este caso, cuando la apendicitis se complica, llega la peritonitis. Como consecuencia de que reviente, el contenido del intestino se esparce por la cavidad abdominal dejando a un sinnúmero de bacterias libres.  

Es por esto que la peritonitis requiere un tratamiento antibiótico. La peritonitis mal tratada puede ser una enfermedad mortal, sin embargo, a diferencia de lo que muchas personas creen no provoca la muerte instantánea.  

• Francisco Ceballos Gomez
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