Los secretos del lince ibérico, un animal en peligro de extinción

Lince ibérico: alimentación, vida y habitat

Descubre todo sobre la vida del lince ibérico y los programas que existen para protegerlos de su extinción.

 

Lo esencial del lince ibérico

 

El lince ibérico (Lynx pardinus) es un mamífero felino originario de la Península Ibérica que se distingue por sus peculiares orejas puntiagudas y sus patillas que cuelgan de las mejillas. Su pelaje suele variar de pardo a grisáceo con flancos moteados de negro. Las manchas en su pelaje son de tres tipos: mota fina (muchas manchas de pequeño tamaño repartidas por todo el pelaje), mota gruesa A (manchas de mayor tamaño que tienden a disponerse en líneas) y mota gruesa B (manchas del mismo tamaño que la A pero sin un orden específico).

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Los linces ibéricos son felinos bastantes pequeños dentro del género de los linces. Suelen pesar entre 10 y 13 kilos. Son animales que tienen las patas fuertes y gruesas pero su cola, a diferencia de muchos felinos, es corta y poseen una bola de pelo negro al final.

 

Estos animales poseen una vista muy desarrollada que, durante el día, se parece a la nuestra y que durante la noche la utilizan perfectamente para ver en la oscuridad. También tienen un oído impresionante y llegan a distinguir sonidos a gran distancia, algo muy importante para poder cazar a sus presas o presenciar alguna amenaza.

 

Como curiosidad, en el mundo existen 4 especies de linces, dos en Nortemérica (lince canadiense y lince rojo) y otros dos en Eurasia (lince boreal y lince ibérico). Todos ellos tienen un ancestro común, el Lynx issiodorensis, que surgió en África hace 4 millones de años.

 

¿Dónde vive el lince ibérico?

 

El hábitat del lince ibérico debe proporcionar dos requisitos básicos para que el animal viva perfectamente: alimento y refugio. Por ello, estos felinos se localizan en zonas de matorral, que proporcionan refugio y abrigo para él y seguridad para sus crías. Así, el matorral mediterráneo y los pinares son el hábitat más utilizado por estos animales. No obstante, también pueden verse linces viviendo en zonas de roquedos en los montes, o en algunas formaciones de árboles como los olivares o las riberas.

 

En España, el lince ibérico habita actualmente en varias zonas del sur:

 

-          Por un lado, existen poblaciones de linces en Sierra Morena, con unos 360 ejemplares.

 

-          Los Montes de Toledo también es una zona donde viven los linces, con unos 45 ejemplares, y en la zona de Matachel, en Extremadura, también viven unos 38 ejemplares.

 

-          La última zona donde viven los linces es el Parque Natural y Nacional de Doñana, con unos 85 ejemplares.

 

En Portugal, también existe una pequeña zona cerca del río Guadiana, dodne viven unos 32 ejemplares.

 

La vida del lince ibérico

 

Los linces suelen vivir de manera solitaria y nómada. Son animales muy territoriales, por lo que las especies están dispersas por todo el hábitat.

 

Los linces ibéricos viven tanto de día como de noche, aunque conforme van haciéndose adultos, prefieren la actividad crepuscular y nocturna. Durante el invierno, un lince es activo las 24 horas del día, mientras que en verano o cuando hay precipitaciones prefieren descansar.

 

Respecto a la reproducción, la época de celo comienza en enero o en febrero, durante la cual pasan un tiempo con su pareja. La pareja de linces buscan un lugar protegido y escondido para hacer su madriguera, como en pequeños roquedos o en árboles huecos. La gestación dura entre 65 y 72 días, por lo que el nacimiento de las crías tiene lugar entre marzo y abril. Las camadas suelen formarse de dos crías, aunque pueden llegar a nacer hasta 4.

 

Las crías de lince comienzan a acompañar a la madre a los dos meses del nacimiento y son independientes entre los 7 y 12 meses, aunque permanecen en el territorio de su madre hasta los 20 meses.

 

Alimentación del lince ibérico

 

El lince ibérico es un animal carnívoro especializado en la caza de conejos, presa que conforma entre el 80% y 90% de su alimentación. Aparte del conejo, los linces se alimentan de aves como las perdices o los patos, pequeños mamíferos como los ratones e incluso cervatillos.

 

Estos felinos son cazadores muy ágiles. Sus sentidos desarrollados les ayudan a cazar de manera sigilosa y ágil. La forma de cazar del lince ibérico consiste en aproximarse a la presa muy despacio y saltar sobre ella con gran rapidez. En lugar de quedarse escondido esperando a que pase su presa, son ellos mismos quienes las buscan y las cazan.

 

El lince ibérico en extinción

 

El lince ibérico es un animal en peligro de extinción y una especie protegida. Actualmente, quedan en libertad unos 589 ejemplares en la península ibérica, donde Andalucía acoge unos 450 ejemplares.

 

En España y Portugal existen programas especializados en la conservación y la cría de estos animales. El número de crías en cautividad a día de hoy son unos 100 individuos, un programa que ayuda a la reinserción de los animales en su hábitat natural evitando problemas de desaparición de crías.

 

El lince se declaró en 1986 especie en peligro y las principales amenazas son aquellas causadas por el hombre: atropellos, caza furtiva, envenenamiento, incendios, etc. Otra de las causas es la reducción de las poblaciones de conejos, su principal fuente de alimentos.

 

Para salvar al lince, se han desarrollado una concienciación ciudadana sobre este animal, además de facilitarles la vida, como por ejemplo la construcción de pasajes subterráneos en carreteras, evitando así los atropellos, o realizando reforestaciones adecuadas al hábitat de estos felinos.

 

Proteger al lince ibérico es muy importante, ya que es una parte esencial de la cadena del bosque mediterráneo, que ayuda a controlar las poblaciones de conejo, ayudando así al equilibrio natural del medio ambiente.

 

• Javier de la Rosa
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