Ruptura del aneurisma: qué es, síntomas, secuelas, causas y tratamiento

Ruptura del aneurisma: qué es, síntomas, secuelas, causas y tratamiento

La ruptura del aneurisma es un accidente muy peligroso que puede provocar una hemorragia interna. Forma parte de los accidentes cerebrovasculares (ACV) hemorrágicos, que no hay que confundir con los ACV isquémicos.

Definición: ¿qué es una ruptura del aneurisma y cuáles son sus consecuencias?

Un aneurisma es una dilatación anormal de la pared de una arteria, lo que causa la formación de una bolsa llena de sangre. Con el tiempo, esta bolsa se puede fisurar o romperse: es lo que se conoce como una ruptura de aneurisma. La ruptura del aneurisma cerebral tiene consecuencias muy graves y puede provocar, sobre todo, una hemorragia cerebral. El aneurisma cerebral puede conllevar complicaciones que podrían ser mortales en uno de cada dos casos.

Las arterias que presentan más a menudo un aneurisma se sitúan en el cerebro, entonces se habla de aneurisma cerebral, o en la aorta abdominal (aneurisma abdominal). Las mujeres entre 40 y 50 años son las más afectadas.

La ruptura del aneurisma y sus síntomas

Por lo general, las personas portadoras de un aneurisma cerebral no presentan síntomas en la etapa de la fisura. Sin embargo, en un tercio de los casos, unos días antes de la ruptura se siente un dolor de cabeza muy violento. Entonces, esto se manifiesta con vómitos, nauseas, dolor de corazón y una rigidez en la nuca. En los casos más graves, el paciente puede perder el conocimiento o caer en coma.

En el caso de la aneurisma abdominal, algunos signos también demuestran una fisura de la arteria. Por lo general, los síntomas reagrupan dolores en el estómago o en la espalda, sensibilidad intensa y fiebre. Una diferencia de pulso entre cada brazo también puede ayudar a constatar el diagnóstico.

Causas de la ruptura del aneurisma

Las causas del aneurisma todavía se desconocen bastante. La mayoría de las veces es debido a una malformación congénita. En este caso la pared de la arteria ya está hinchada en el nacimiento. De hecho, los antecedentes genéticos y la existencia de casos familiares son factores de riesgo.

Algunas enfermedades y las infecciones como la diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol o la sífilis, pueden favorecer un aneurisma. También se ha demostrado que el tabaco puede desempeñar una función en su aparición.

Ruptura del aneurisma: tratamiento y cirugía

La ruptura del aneurisma cerebral tiene tratamiento. Cuando se rompe el aneurisma, es vital que el tratamiento se inicie en el menor tiempo posible. Existen dos intervenciones quirúrgicas posibles. La primera es la colocación de una prótesis microvascular (pequeño clip metálico) en el cerebro, sobre la base del aneurisma, lo que tendrá como objetivo detener el flujo sanguíneo y evitar la hemorragia.

La embolización endovascular del aneurisma cerebral es el otro método. Este tratamiento permite bloquear desde el interior la dilatación del vaso sanguíneo con la ayuda de un catéter colocado en la arteria de la ingle. Por desgracia, la ruptura del aneurisma cerebral deja en la mayoría de los casos secuelas severas que necesitan una amplia rehabilitación.

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Diferencia entre aneurisma y accidente cerebro vascular

El accidente cerebro vascular corresponde a un fallo de la circulación sanguínea en el cerebro. En el 80% de los casos, se trata de un ACV isquémico, o de un infarto cerebral, que se manifiesta como resultado de un coágulo que obstruye un vaso sanguíneo.

El aneurisma forma parte de la segunda categoría de accidente cerebrovascular, el ACV hemorrágico. Éste está provocado por la ruptura de una arteria en el interior del cerebro, lo que provoca una hemorragia interna.

• Javier de la Rosa
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