Señalan a los posibles culpables de la desaparición de Maddie McCann
Señalan a los posibles culpables de la desaparición de Maddie McCann
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Señalan a los posibles culpables de la desaparición de Maddie McCann

El comisario luso Gonçalo Amaral, encargado de dirigir la investigación de Madeleine McCann, publicó un libro que no gustó para nada a los padres de la niña y consiguieron que su venta fuera censurada en Reino Unido.

El caso de la desaparición de Maddie McCann, 11 años después, sigue siendo todo un misterio. El cuerpo nunca se encontró y, sin esta prueba, los posibles sospechosos nunca terminaron por ser incriminados.

La policía portuguesa valoró posibles hipótesis. Los padres aseguraron desde el principio que se trataba de un secuestro. Es por ello que desde el primer momento la policía portuguesa inició el procedimiento policial para buscar posibles sospechosos y bloquear las fronteras para restringir la zona de búsqueda.

Al principio, se estimó que el culpable del asesinato había sido Robert Murat, un británico que vivía en un apartamento pegado al de la familia McCann. En aquella época, Murat estaba divorciado y tenía una hija de la edad de Maddie. El hecho de que el británico se ofreciera desinteresadamente a hacer de interprete para los McCann, lo puso en el punto de mira de la investigación policial.

El caso de la desaparición de Maddie da un giro de 180º

La hipótesis del secuestro fue perdiendo fuerza con el paso del tiempo y se puso en duda cuando la policía encontró dos meses más tarde sangre de Maddie. Se encontró sangre de la niña detrás de un sillón del apartamento en el que se hospedaba la familia y en el maletero del coche que esta alquiló 25 días después de la desaparición de Madeleine.

A partir de ese momento, la policía empezó a valorar la hipótesis de que Maddie estuviera muerta desde la misma noche de su desaparición. Fue entonces cuando la policía portuguesa, con el ex comisario Gonçalo Amaral al cargo, apuntaron a Kate y Guerry McCanncomo los principales sospechosos de la desaparición de su propia hija.

Las críticas por el caso Maddie

Cuando el asunto se hizo público, los McCann recibieron numerosas críticas por haber dejado a sus hijos menores durmiendo solos. Por muy cerca que estuvieran, la opinión pública juzgó de malos padres a Kate y Guerry por irse a cenar con sus amigos y dejar a sus tres hijos sin la vigilancia de un adulto. Una decisión que han tenido que lamentar desde entonces.

Por otro lado, la policía portuguesa recibió numerosas críticas de parte de los medios y de otros compañeros de oficio por su falta de rapidez a la hora de establecer el dispositivo policial y por el hecho de que no interrogara a todos los residentes del complejo hotelero en el que se hospedaban los McCann en Praia da Cruz, Algarve.

Maddie, la verdad de toda la mentira

En su libro, Gonçalo Amaral ha querido limpiar el nombre de la policía portuguesa, que tras que esta acusara a los McCann, fueron dífamados por los medios británicos y por los propios padres de Maddie. Además, se les apartó del caso y desde entonces, ha sido Scotland Yard, la policía británica, quien tomó el relevo de la investigación.

Sin embargo, 11 años después, el comisario sigue apoyando la teoría de la muerte de la pequeña la misma noche del 3 de mayo de 2007 en la que desapareció. En su libro, Amaral explica que la niña pudo haber sufrido un accidente doméstico fatal y fueron los padres, al encontrarse a su hija muerta, quienes se deshicieron del cuerpo.

Para hacer esta acusación, el ex comisario se basa en los testimonios contradictorios de los padres y amigos que cenaban en el bar ‘Tapas’ la noche de la desaparición de Maddie.

Los McCann demandaron a Amaral por su libro y, por ello, su venta está prohibida en el Reino Unido. Esto nos lleva a pensar en el porqué de tantas molestias de parte de los McCann contra esta novela que relata los detalles de la investigación del caso de la desaparición de su hija.

Escrito por Rayzza Burgo
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