Cuarentena en el paraíso: el coronavirus pilló de vacaciones a este catalán y decide quedarse
Cuarentena en el paraíso: el coronavirus pilló de vacaciones a este catalán y decide quedarse
Cuarentena en el paraíso: el coronavirus pilló de vacaciones a este catalán y decide quedarse
Leer más

Cuarentena en el paraíso: el coronavirus pilló de vacaciones a este catalán y decide quedarse

Exteriores ha recomendado a todos los españoles en el extranjero que si gozan de buena salud, se queden donde están. Así lo hizo Alex Subirà, un gerundense que estaba de vacaciones en el Sahara.

Alex se encuentra actualmente en el Sahara Occidental, en el Dahkla Club junto al personal del hotel, donde por el momento no hay ningún infectado por coronavirus.

Alex Subirà con el personal del hotel Dahkla La Vanguardia

Todo empezó con un viaje de amigos. Alex tenía el vuelo de vuelta unos días más tarde que el resto de sus amigos, el 22 de marzo. Sin embargo, cancelaron los vuelos y la alternativa que le propusieron era tomar varios medios de transporte diferentes hasta llegar a Ceuta, donde la policía se haría cargo e que llegase a España.

Sin embargo, tras el comunicado de Exteriores que instaba a los españoles en el extranjero a que se quedaran en el sitio (siempre que gozasen de buena salud), le hizo reflexionar sobre volver o no.

“Hubiera sido una inconsciencia por mi parte en un momento en el que la recomendación era no moverse”.

Intentó marcharse, pero decidió volver al hotel, donde se dio cuenta de que era el único huésped que quedaba. Dahkla se encuentra en la Península del Río de Oro, al sur de El Aiún, la ciudad principal de Sahara Occidental.

La noche del 17 de marzo, el propietario del hotel hizo una reunión con las 60 personas que trabajaban en el hotel. La preocupación y la inquietud era tangible, porque el Dahkla Club era el único complejo de la zona en el que los empleados no habían sido mandados a casa aún. Si se cerraba, Alex tendría que marcharse.

El jefe, Lamin, le dijo a la plantilla que podían irse, pero que si se quedaban les pagaría la mitad del sueldo y les ofrecería alojamiento y comida. Todos empezaron a aplaudir.

Tras eso, Lamin insistió a Alex para que se quedase. El aceptó, y así se convirtieron poco a poco en una pequeña familia: todos asumen parte de las tareas domésticas, mientras disfrutan de estar en un lugar paradisíaco.

El complejo tiene 55 bungalows rodeados de agua y arena que cuenta con un centro de kitesurfing de renombre. Alex tiene intenciones de quedarse hasta que cese la crisis sanitaria en España.

“Si allí en casa tampoco podría hacer nada, para que voy a volver ahora”, concluye.
Escrito por Andrea DP
Última modificación

Sin conexión
Verifique su configuración