Cómo conservar el aliento cuando salimos a correr

Cómo conservar el aliento cuando salimos a correr

Ya seamos principiantes o estemos experimentados, tras hacer un recorrido corriendo nos quedamos sin aliento. Esto se debe a que no sabemos respirar correctamente durante el esfuerzo. A continuación, te explicamos cómo evitar llegar a esta situación cuando sales a correr.

Por lo general, nos sofocamos desde que empezamos, ya sea porque no llevamos el ritmo adecuado (demasiado elevado) o porque no hemos calentado. Sí, hasta para hacer running hay que calentar, sobre todo para acostumbrar a los pulmones y al corazón al esfuerzo que vamos a realizar.

Si después de calentar sigues quedándote sin aire casi al principio, eso quiere decir que tu ritmo no está adaptado a tu respiración, o viceversa. Es necesario fraccionar la respiración, es decir, dividirla en varias inspiraciones y expiraciones para aportar el aire necesario a tus músculos.

La famosa punzada que sentimos a un lado suele deberse a una mala respiración, pues el hígado no puede liberar energía a causa de la falta de oxígeno.

Inspira por la nariz y expira por donde quieras

La mejor técnica es inspirar por la nariz. Al contrario de lo que se piensa, no es más sencillo hacerlo por la boca. Además, los pelos de la nariz filtran el aire, evitándote, así, molestias como el polvo, por ejemplo, y retrasando la sed. Y en invierno, cuando hace frío, al pasar por la nariz, el aire se calienta, atenuando la sensación de quemazón de la garganta.

Para expirar, no hay preferencias, pero parece más fácil si es por la boca. Y si quieres comprobar si te estás quedando sin aliento, tan solo tienes que observar si eres capaz de hablar mientras corres.

 

• Ana Blasco
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