Conor

McGregor se fue de vacaciones a Ibiza, unas vacaciones que aún no han acabado... Se estaba divirtiendo con sus amigos en un yate que alquiló, un yate que "sólo" cuesta unos millones de euros y, por casualidad, apareció el yate más caro del mundo, el "Sailing yacht A", un juguete de 360 millones de euros, que pertenece a un millonario ruso. ¡El irlandés quedó muy impresionado! Fue su ocasión perfecta para soñar un poco y darse cuenta de que no es tan rico. "Cuando veo cosas así, me motivo, me da sed de combate". 

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