huevos

A veces, cuando abres el frigorífico, ves que solo te quedan productos ya caducados. Lo más típico es el último yogur del pack, el que dejaste al fondo de la nevera sin querer. Y, claro, decides tirarlo. Pues que sepas que, además del despilfarro, probablemente estés cometiendo un segundo error, puesto que, aunque ya hayan caducado, hay algunos alimentos que aún se pueden consumir. 

¿Qué alimentos caducados se pueden consumir?

En España se tiran 7,7 millones de toneladas de comida al año. En Estados Unidos, el 40% de la comida que se produce acaba en la basura. Nos enfrentamos a un desperdicio que podría controlarse si las fechas de caducidad no generaran tanta confusión, y esto ocurre porque existen dos tipos: la fecha de "consumo preferente" y la de "caducidad".

Si ingieres un alimento que ha pasado la fecha de caducidad, podrías enfermar. Sin embargo, si sobrepasa la fecha de consumo preferente, lo único que podrías notar sería un cambio en el sabor, el color o la textura del producto, según afirma un nutricionista entrevistado por el semanario francés L'Express, el cual añade: "Supone un menor riesgo consumir un producto caducado que un producto mal conservado".

Por lo tanto, existen algunos alimentos que podemos comiendo aun estando caducados. No obstante, deberíais seguir estos consejos publicados en el sitio web de la Universidad de Lieja para consumirlos.

- La lata de conserva: este envase hace honor a su nombre, ya que puede conservar el alimento que contiene hasta varios años después de la fecha de consumo preferente, siempre y cuando no esté deformado, inflado, dañado u oxidado. 

- Los productos secos (puré, harina, cereales...): con ellos ocurre lo mismo que con las latas de conserva. Solo tienes que asegúrate de guardarlos en un lugar seco y cerrar bien los envases para evitar el desarrollo de bacterias.

- El chocolate: se puede consumir hasta que aparece una fina película blanca en la superficie. Cuando eso ocurra, tira la tableta.

- La leche esterilizada (UHT): puede consumirse hasta dos meses (o más) después de la fecha de consumo preferente. La única diferencia que notarás será un cambio en el sabor y una bajada de vitaminas y sales minerales en el producto.

- Los congelados: tienen una conservación de larga duración, pero si se trata de alimentos caseros, procura no exceder los 6 meses, o 9 meses en el caso de las hamburguesas. 

Aunque otros alimentos necesitan más atención y vigilancia, como explica el periódico francés Notre Temps.

- Los huevos: todo depende de qué vayas a hacer con ellos. Si son huevos duros, pueden aguantar hasta 3 o 4 semanas. Si vas a emplearlos en una tarta, puedes esperar hasta 23 días tras la puesta para utilizarlos. Sin embargo, para hacerlo pasado por agua, debe ser extra fresco. Ahora bien, si la cáscara tiene alguna rotura, los microbios pueden desarrollarse en el interior del huevo, por lo que sería más conveniente tirarlo. Y no lo laves, ya la cáscara sería aún más vulnerable a los gérmenes. 

- El pescado fresco y otros productos al corte: consumir antes de dos días. 

Por último, es primordial respetar la fecha de caducidad de las botellas de agua y de refrescos, ya que, pasada esta fecha, es posible que algunos componentes plásticos se disuelvan en el líquido, presentando, por lo tanto, riesgos para la salud.  

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